Cuarta suspensión en la causa del entrenador de fútbol infantil de Andalgalá: la defensa movió sus fichas
Un entrenador de fútbol infantil de Andalgalá iba a sentarse frente al tribunal, pero su defensor presentó tres planteos y el juicio volvió a caer. Es la cuarta vez. Qué resolvió la Fiscalía y qué pasa ahora con la causa.
La Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación debía abrir este martes un nuevo juicio por delitos contra la integridad sexual, pero el debate no llegó a empezar. Un planteo del abogado defensor Luciano Rojas hizo que la audiencia se cayera y se convirtiera en la cuarta suspensión para el acusado, un entrenador de fútbol infantil de Andalgalá imputado por varios hechos.
Según indicaron fuentes consultadas por El Ancasti, la defensa presentó tres movimientos: una excepción por falta de acción, otra por falta de competencia —a su criterio el caso debería ir a juicio por jurados— y, de manera subsidiaria, la nulidad de uno de los cuatro hechos que se le reprochan al entrenador.
Con ese escenario, la audiencia quedó sin efecto y el trámite seguirá por escrito.
Qué sigue en el expediente
El tribunal corrió vista a las partes: el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín y el abogado de la querella Luis Marcos Gandini. De acuerdo con lo informado, tendrían plazo hasta el viernes para contestar. Después, los jueces Jorge Palacios, Patricia Olmi y Marcelo Soria resolverán.
El fiscal Mauvecín, tras leer los planteos de la defensa, adelantó que pedirá el rechazo y que se fije una nueva fecha de debate con carácter urgente. Para el representante del Ministerio Público no existe falta de acción ni de competencia.
Los cargos que enfrenta
El entrenador de inferiores de un club de Andalgalá debe responder por "corrupción de menores", "abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores" y dos hechos de "abuso sexual simple y corrupción de menores". Las víctimas son niños y adolescentes que en aquel momento tenían entre 12 y 14 años.
De acuerdo con información a la que accedió este medio, los chicos iban al club buscando un espacio de contención y lejos de la calle. Sus padres los mandaban con las mejores intenciones y ellos disfrutaban de la cancha, de jugar y entrenar. El entrenador se habría aprovechado de ese deseo: mediante engaños y promesas, habría cometido los ultrajes. Querían ser titulares, no quedarse en el banco, y esa situación habría sido usada en su contra.
La denuncia y la investigación
La presentación penal se hizo en diciembre de 2023 y la investigación quedó en manos de la Fiscalía Penal de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Andalgalá. Pasada aquella Navidad, el entrenador fue imputado por los ultrajes a un grupo de chicos. En la indagatoria, asistido por un defensor particular, se mantuvo en silencio.
Los chicos primero hablaron entre ellos: se dieron cuenta de que algo no estaba bien, posiblemente alertados por las clases de Educación Sexual Integral (ESI). No tuvieron miedo y pusieron en palabras lo que les hacía el entrenador. Después se lo contaron a los adultos. Sus padres los escucharon, les creyeron y decidieron radicar la denuncia.
Cómo actuar ante una sospecha
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas más extremas de violencia que pueden sufrir niños, niñas y adolescentes. Los profesionales que trabajan en la temática remarcan un dato central: en la gran mayoría de los casos el agresor es alguien del entorno cercano, ya sea un familiar, un docente o un vecino.
Ante la duda o la sospecha, cualquier persona puede y debe denunciar ante las autoridades; no hace falta que lo haga un funcionario. La Línea 102 de Ayuda a Niños, Niñas y Adolescentes en situación de riesgo funciona las 24 horas, todos los días del año, y es anónima y gratuita.
Las víctimas no solo tienen que romper el silencio que les impone el agresor, sino también encontrar a un adulto que crea en sus palabras o sepa leer las señales de alerta. El diálogo debe darse con calma, en privacidad y sin exponerlos: habilitar la conversación no es interrogar. Muchas veces el relato llega en pedazos, y son los profesionales capacitados quienes deben indagar sobre cómo ocurrieron los hechos.