Cuatro de quince pacientes de un hospital público eran adolescentes con ITS: el dato que alarma a un urólogo
Un médico de General Pico atendió a chicos de 15 y 16 años con gonorrea y otras infecciones. Denuncia que ya no hay campañas de prevención y que la pornografía se volvió la primera educación sexual. La cadena de contagios que describió es preocupante.
En una sola jornada de atención, cuatro de los quince pacientes que consultaron al urólogo Pablo Dédola en el hospital público de General Pico fueron adolescentes de entre 15 y 16 años con infecciones de transmisión sexual (ITS). El dato, que el propio médico compartió en una entrevista con InfoPico Radio, refleja una problemática que crece en silencio.
“Hoy 4 de 15 chicos de 16 años con infecciones de transmisión sexual”, reveló el especialista, que describió que los jóvenes llegan al consultorio con síntomas como secreciones, ardor al orinar e irritación genital.
Lo que más preocupa a Dédola es que los adolescentes no reconocen las conductas de riesgo ni entienden cómo se contagiaron. “No toman conciencia. El chico piensa que si la conoce del barrio no pasa nada”, explicó. Y agregó: “Vos ya tenés hoy un chico con 16 años que te debuta con infección de transmisión sexual. La más común que estuve viendo estos últimos 4 o 5 meses es gonorrea”.
Cuáles son las ITS más frecuentes
Según el profesional, la gonorrea, la sífilis y la clamidia son las infecciones más habituales en la ciudad. La primera, producida por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, se manifiesta con una secreción purulenta amarillenta; la sífilis muestra un aumento sostenido de casos y la clamidia presenta secreciones más transparentes.
El tratamiento estándar incluye dos antibióticos para cubrir los distintos grupos de gérmenes. Sin embargo, Dédola remarcó que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva y, a la vez, la más olvidada.
La falta de campañas de prevención
El urólogo fue contundente al referirse a la ausencia de políticas de concientización: “Vos antes veías campaña de profiláctico por todos lados, ahora no tenés ningún tipo de campaña”, afirmó.
Aunque existen dispensers de preservativos en los centros de salud y el sistema público los entrega de forma gratuita, Dédola sostiene que el problema central es la falta de educación. “El tema no es haber o no haber, el tema es la educación, la propaganda”, remarcó.
Para el médico, las estrategias tradicionales ya no llegan a los adolescentes. “Hoy capaz que lo publicitás en TV, pero al chico de 16 años no le llegás. Le llegás con TikTok, con Snapchat, con Instagram”, advirtió.
La pornografía, una “primera educación sexual” distorsionada
Durante la entrevista surgió una reflexión que Dédola compartió: la pornografía se convirtió en la principal fuente de información sexual para los jóvenes, y en ese contenido el uso del preservativo prácticamente no existe. “Es más, capaz que ven uno con profiláctico y lo sacan”, ironizó sobre la industria pornográfica.
La combinación de múltiples parejas sexuales, la falta de cuidados y el desconocimiento genera cadenas de contagio difíciles de frenar. “Ese chico que tuvo relación con una infectada va y después contagia a las otras 3, y esas 3 después tienen relaciones con otros 2. Es una cadena que no para”, graficó.
Congresos y avances en cirugía robótica
Además de la problemática local, Dédola adelantó su participación en dos congresos médicos. La semana próxima estará en el Congreso Argentino de Urología en Buenos Aires, donde moderará charlas sobre cirugía robótica prostática de puerto único y resección endoscópica con láser de holmio. Luego viajará a Lima, Perú, para disertar sobre disfunción sexual en el Congreso de la Confederación Americana de Urología.
Sobre la cirugía robótica, explicó que permite extraer la próstata completa por cáncer a través de una única incisión debajo del ombligo. “Es una locura. Con un solo puerto el robot ingresa y hace la cirugía”, describió, aunque aclaró que en Argentina todavía no se realiza esta técnica por falta de equipamiento e infraestructura.