Cuatro días de controles gratis en el Centeno: lo que casi nadie nota en los chicos
¿Por qué los oftalmólogos insisten con los chicos de 4 a 10 años? El Centeno abre cuatro días de controles gratis y sin turno, con una advertencia que muchos padres pasan por alto.
El Hospital Gobernador Centeno de General Pico se sumó a la campaña nacional de detección y prevención de la ambliopía, una afección visual que suele pasar desapercibida y que, si no se trata a tiempo, deja secuelas difíciles de revertir. Los controles se harán del 13 al 16 de octubre, sin costo y sin necesidad de turno previo, en el propio establecimiento.
La campaña está destinada a niños y niñas de entre 4 y 10 años y apunta a detectar la disminución de la agudeza visual en uno o en ambos ojos.
Por qué justo esa franja de edad
La oftalmóloga Julieta Lambertucci explicó que se eligió ese rango etario porque es cuando la agudeza visual se puede evaluar de manera estandarizada y con mayor facilidad. Además, se trata de una etapa clave del desarrollo visual: detectar el problema a tiempo permite incidir de manera positiva en la visión futura del chico.
La profesional subrayó la necesidad de concientizar sobre los controles oftalmológicos, ya que la ambliopía es muy difícil de advertir a simple vista.
Un ojo que compensa al otro
Lambertucci detalló que un nene con ambliopía puede tener un desarrollo completamente normal porque ve mejor con un ojo y no registra que con el otro ve mucho menos. Por eso, insistió, la clave está en llevar a los chicos a control.
Entre las causas mencionó el estrabismo y los problemas refractivos. Sobre los síntomas, indicó que si aparecen, los padres pueden notar un ojo desviado, que el chico achique un ojito al mirar de lejos o que gire más la cabeza. Igual, remarcó que el objetivo es llegar antes para que el tratamiento tenga más éxito.
La oftalmóloga también advirtió que la ambliopía puede aparecer de un año para el otro, lo que refuerza la importancia de los controles periódicos.
El peso del diagnóstico temprano
Consultada sobre el diagnóstico tardío, Lambertucci señaló que cuando se llega un poco más tarde y el niño ya inició un tratamiento, el resultado no es tan bueno: se puede mejorar, pero no tanto como en la etapa del desarrollo, cuando el campo visual todavía es inmaduro.