Cuatro hermanas lo denunciaron y él aceptó todo: ahora piden una condena histórica en Viedma
Cuatro hermanas denunciaron los abusos, él aceptó su responsabilidad y ahora la Fiscalía pide 20 años de cárcel. La defensa quiere ocho y el tribunal ya tiene la última palabra: ¿qué decidirán los jueces?
La audiencia de cesura para definir la pena de un hombre acusado de abusar sexualmente de cuatro hermanas menores de edad se desarrolló en Viedma con un pedido conjunto de la Fiscalía y la Defensoría de la Niñez: 20 años de prisión efectiva. La defensa, en tanto, reclamó el mínimo legal de ocho años.
El tribunal que presidió el debate estuvo integrado por los jueces Ignacio Gandolfi, Carlos Reussi y Marcelo Chironi. La jornada arrancó con la declaración de cinco testigos citados para esta etapa y luego llegaron los alegatos. Dos de las víctimas, hoy mayores de edad, estuvieron presentes en la sala.
El daño que dejó el caso
La fiscal Maricel Viotti Zilli, junto al adjunto Tomás García Ansola, recordó que el pasado 28 de abril el acusado aceptó su responsabilidad en cuatro hechos de abuso sexual de distinta gravedad. La funcionaria citó el informe del psicólogo forense: las cuatro sobrevivientes presentan «todos los síntomas posibles de estrés postraumático», con alteraciones del sueño, pesadillas recurrentes, pérdida de memoria, taquicardia y pánico constante.
Ese cuadro fue ratificado en la sala por el perito y por el padre de las dos más pequeñas. También se reprodujeron extractos de las cámaras Gesell. Viotti Zilli puso el acento en la «pluralidad de víctimas y la relación de confianza que facilitó el accionar del acusado» y sostuvo que el delito no solo vulneró la integridad física y psíquica de las niñas, sino que «destruyó a la familia».
El Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes, Juan José Alvarez Costa, junto a la defensora adjunta Nélida Flores, calificó el accionar del imputado como perverso. Remarcó la escalada de violencia con el correr del tiempo y precisó que dos de las hermanas sufrieron abusos con acceso carnal. Pidió ponderar el impacto individual, las amenazas proferidas y la asimetría de poder. La acusación unificó su pedido en dos décadas de prisión, tomando como únicos atenuantes la falta de antecedentes penales y las condiciones personales del imputado.
Qué alegó la defensa
Las abogadas Belén Blanchet y Graciela Carriqueo aclararon que no buscaban relativizar los hechos, pero plantearon que la pena «no puede constituir una retribución ciega y desproporcionada». Blanchet sostuvo que debe medirse el «nulo esfuerzo realizado por el Estado en favor del acusado» y describió una infancia marcada por la vulnerabilidad, el abandono escolar a los 12 años, la falta de contención familiar y un rendimiento intelectual inferior al promedio.
La defensa también argumentó que el imputado permanece en aislamiento carcelario absoluto desde su detención en 2024, sin haber recibido ninguna visita, según certificaron testigos del Servicio Penitenciario Provincial. Con la «miseria histórica y las carencias socioeducativas» como atenuantes, pidió ocho años de prisión efectiva.
Antes del cierre, el tribunal le dio la palabra a una de las hermanas presentes y escuchó en dos oportunidades al imputado. Los magistrados anunciaron que darán a conocer la sentencia definitiva en los próximos días.