Cuatro hombres viajaron a Selva: qué fueron a buscar, según la causa
Cuatro hombres de Ceres, una localidad santiagueña y un supuesto contacto con un sicario: los llamados al 911 que encendieron la causa. Qué encontraron los allanamientos y qué dijo el fiscal.
La Justicia de Santa Fe puso la lupa sobre un supuesto plan para atentar contra el gobernador Maximiliano Pullaro. El disparador fueron una serie de llamados al 911 que encendieron las alarmas y abrieron una conexión con Santiago del Estero que ahora intenta reconstruirse.
Según los datos que se incorporaron al expediente, cuatro hombres oriundos de Ceres habrían viajado hasta la localidad de Selva con un objetivo inquietante: contactar a un sicario para concretar el ataque.
La pesquisa arrancó de oficio, apenas el sistema de emergencias recibió la alerta. El fiscal Emiliano Odriozola se encargó de poner paños fríos y aclaró que, por ahora, todo se mueve en el terreno de la hipótesis.
“Es una hipótesis y justamente por ser una hipótesis merece ser investigada a los fines de acreditarla o desacreditarla”, sostuvo el funcionario judicial.
Qué dicen los llamados y qué se ordenó
De acuerdo con la información que dio origen a la causa, otra persona habría sido señalada como la encargada de trasladar al supuesto atacante. También se mencionó una propiedad que podría haber funcionado como lugar de refugio.
Con esos elementos sobre la mesa, la Fiscalía dispuso una batería de medidas: preservar los audios del 911, analizar las comunicaciones y revisar cámaras de seguridad para reconstruir los movimientos de las personas mencionadas.
Los allanamientos en Ceres y el arma secuestrada
En paralelo, se concretaron tres allanamientos en Ceres. En uno de los procedimientos quedó detenido un hombre de 66 años y se secuestró un revólver calibre .32 con cinco cartuchos.
El fiscal fue preciso en este punto: esa detención no está vinculada de manera directa con el presunto atentado, sino con la tenencia ilegítima del arma que apareció durante el operativo.
Las medidas siguen su curso. La pregunta que sobrevuela la causa es si realmente existió una planificación contra Pullaro o si, en cambio, la denuncia que la puso en marcha termina siendo falsa.