Cuatro mails sin respuesta y un expediente de 300 fojas: la traba que frenó a los ambientalistas de Cortaderas
La consulta pública por la explotación de áridos en el arroyo La Sepultura sigue abierta, pero los vecinos que quieren opinar chocan con un expediente que no llega: cuatro pedidos enviados al correo oficial y una copia de 300 fojas que les exigen tramitar por otra vía. Qué respondió la Secretaría de Ambiente.
La Asamblea Guardianes de las Sierras Comechingones volvió a la carga contra el proceso que habilita la extracción de áridos en el arroyo La Sepultura, en Cortaderas. En un comunicado difundido este miércoles 21 de octubre, la organización sostuvo que la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Luis nunca contestó los cuatro pedidos que envió para acceder al expediente durante el período de participación ciudadana.
El reclamo ya trascendió la órbita provincial: fue presentado ante la Defensoría del Pueblo de San Luis y los antecedentes fueron comunicados al Punto Focal Nacional del Acuerdo de Escazú, que depende del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación.
Diez días para opinar y ningún documento a la vista
La convocatoria a consulta pública se había publicado en el Boletín Oficial provincial los días 18 y 21 de septiembre, con un plazo de diez días corridos para revisar la Auditoría Ambiental del proyecto de explotación de materiales áridos. InfoMerlo había dado cuenta del anuncio el 20 de ese mes.
Según relató la asamblea, sus integrantes intentaron acceder de manera digital al expediente y averiguar cómo presentar observaciones. Los mensajes salieron los días 22, 24, 25 y 28 de septiembre al correo electrónico que habilitó la propia autoridad ambiental. Para la organización, ninguna de esas comunicaciones tuvo respuesta.
El trámite que les exigieron y la objeción de fondo
El expediente lleva el número EXD 0000-3250585/24 y se tramita de forma electrónica. Sin embargo, los miembros de Guardianes aseguran que no lograron obtener una copia digital para analizar su contenido.
Un voluntario de la entidad pudo consultar la documentación en persona en las oficinas de Terrazas del Portezuelo, en la ciudad de San Luis. Se trataba de un expediente de aproximadamente 300 fojas. Cuando pidió una copia, según la asamblea, le indicaron que debía iniciar un trámite por el procedimiento de Acceso a la Información Pública.
La organización rechazó esa exigencia con un argumento central: no estaba haciendo un pedido autónomo de información, sino intentando participar de una consulta convocada por el propio Gobierno provincial y atada a un plazo fijo.
El marco legal que invocan
En su presentación, Guardianes citó la Ley General del Ambiente 25.675 y el Acuerdo de Escazú, normas que reconocen mecanismos de participación ciudadana en las decisiones ambientales.
El conflicto no es menor para la Costa de los Comechingones. El arroyo La Sepultura alimenta al dique Piscu Yaco y fue uno de los cursos incluidos en los controles de calidad de agua que San Luis Agua realizó a fines de agosto.
La convocatoria oficial, además, no había precisado la superficie involucrada en la explotación ni el volumen de materiales que se extraerían.
Hasta el momento no se informó si la autoridad ambiental respondió después a las presentaciones ni si la consulta pública derivó en alguna resolución administrativa sobre la explotación.
