Cuatro intendentes de la estepa rionegrina se sentaron a planear algo en conjunto. El disparador fue un lugar que en siete meses multiplicó por diez sus visitantes, y ahora quieren que el turista se quede a dormir.
Los intendentes de Comallo, Ingeniero Jacobacci, Maquinchao y Pilcaniyeu firmaron un acuerdo marco de vinculación y cooperación institucional para impulsar el turismo en el oeste del sur rionegrino. La alianza busca dejar atrás los esfuerzos aislados y convertir a la región en un destino con identidad propia, apalancada en la cercanía con San Carlos de Bariloche.
El escenario elegido para el lanzamiento no fue casual: el Paleoparque Comallo, el espacio que irrumpió en el mapa turístico provincial desde su inauguración el 30 de marzo de este año y que ya recibió a 10.000 visitantes. La cifra cobra dimensión al compararla con los 1.300 visitantes anuales que registraba la localidad en años anteriores: en apenas siete meses, la multiplicó por diez.
De destino de paso a destino de pernocte
La subsecretaría de Planificación y Turismo de la Municipalidad de Comallo, a cargo de Ciro Hermosilla, presentó la idea de un corredor que una a las cuatro localidades con Bariloche, tomando como ejes la ruta nacional 23 y la traza del Tren Patagónico. El objetivo central es que los excursionistas dejen de pasar de largo y se queden a dormir.
Hoy el promedio de pernocte en la zona es de cero noches. La meta es llevarlo a dos o tres, para que el visitante conozca las propuestas de cada pueblo y el movimiento económico se quede en la región. La ambición tiene alcance provincial: buena parte de esos recursos hoy se van a Neuquén y Chubut, y la comarca apunta a retenerlos en Río Negro.
Durante el encuentro se repasaron experiencias comarcales que funcionan. La de los Glaciares, en Santa Cruz, con El Calafate y El Chaltén, incrementó un 60% los ingresos derivados del turismo y pasó de estadías promedio de dos días a seis. La de Península Valdés muestra que 9 de cada 10 visitantes de Puerto Madryn recorren localidades vecinas y consumen productos turísticos. También se analizaron casos internacionales como Sucre–Potosí, en Bolivia, y Aldeias e Castelos, en Portugal.
Qué ofrece cada pueblo
El potencial de la región quedó sobre la mesa con nombre propio: las aventuras en Pichileufu, el turismo rural y la historia de Pilcaniyeu; la trochita, el turismo minero y ferroviario y la naturaleza de Ingeniero Jacobacci; los caballos con rulos, la laguna Ñe Luan y la gastronomía sirio libanesa de Maquinchao; y el Paleoparque, el trekking en naturaleza virgen y las escaladas en muros de roca de 60 metros de Comallo.
La propuesta, según se planteó, respeta la idiosincrasia de cada pueblo y se organiza en red horizontal, sin cabecera, para profundizar la integración y el hermanamiento.
Las voces de los intendentes
Silvana Pérez, de Maquinchao, sostuvo que es el momento oportuno porque los pueblos llevan mucho tiempo preparándose: "los pueblos de la región se han estado preparando durante mucho tiempo trayendo servicios, mejorando las condiciones urbanas, acompañando a vecinos y hoy están en condiciones de recibir turistas". Y reflexionó sobre el encanto cotidiano que a veces la gestión hace perder de vista, hasta que llega un turista y se fascina con una laguna congelada o con el muelle tapado por el agua.
Daniela Cornejo, de Pilcaniyeu, afirmó que el turismo es una realidad: muchos vecinos de Bariloche eligen pasar un día del fin de semana en un lugar tranquilo, sin inseguridad, donde los chicos disfrutan de las plazas y se pueden llevar artesanías únicas hechas por las propias artesanas. También mencionó las propuestas privadas, como las excursiones en Pichi Leufu y la recreación de verano.
José Mellado, de Ingeniero Jacobacci, celebró que se haya concretado algo que venían conversando los cuatro intendentes y valoró el cambio de paradigma: dejar de empujar cada uno por su cuenta para accionar en conjunto. Destacó la trochita, la laguna Carrilaufquen, la ruca tecnológica y el turismo ferroviario y minero, y calificó la propuesta como un momento histórico.
El anfitrión, Raúl Hermosilla, coincidió con sus colegas y puso el foco en lo más difícil: juntar a cuatro intendentes a ponerse de acuerdo en una actividad económica. "Si se quedaban esperando nadie los iba a buscar y si no se ayudan unos a otros nadie los va a salvar", planteó en clave de pueblos hermanos. Para Hermosilla, el crecimiento del Paleoparque y de la oferta de alojamiento y gastronomía fue el disparador para decidir que los próximos pasos debían ser en conjunto. Además adelantó que en los próximos días habrá un lanzamiento local de trekking y escalada.
Los pasos que siguen
El acuerdo firmado incluye el intercambio de información técnica de los destinos, la provisión de folletería cruzada, reuniones anuales de prestadores de los cuatro pueblos y una mesa permanente para el funcionamiento de la comarca. Las próximas acciones serán un encuentro en una localidad a designar, la presentación formal ante ATUR y los primeros contactos con socios estratégicos.
