Cubrieron el suelo con cartón en un bosque de Brasil y el resultado los dejó mudos
Parecía una locura: cubrir el suelo con cartón para revivir un bosque destruido. Pero a los 50 días, los pastos invasores ya mostraban un retroceso que nadie esperaba.
Un equipo de investigadores en Seropédica, Río de Janeiro, usó cartón kraft para frenar pastos invasores que llevaban más de 30 años degradando un bosque. La técnica, que parece sacada de un taller escolar, logró reducir la superficie de malezas en más del 80% en apenas 50 días.
El experimento se llevó a cabo en un área de aproximadamente 6 hectáreas destinada a la reforestación con especies nativas de la flora brasileña. El problema era claro: los pastos exóticos crecían a gran velocidad y competían con los árboles jóvenes por agua, luz, nutrientes y espacio, impidiendo su desarrollo.
Cartón contra malezas: la técnica que sorprendió
Para combatir los pastos, los científicos cortaron la vegetación y colocaron encima cuadrados de 50 por 50 centímetros de cartón kraft, sujetados al suelo con alambres. El material bloqueó la luz solar, lo que dificultó el crecimiento de dos especies invasoras analizadas.
Entre 20 y 50 días después de la colocación, los investigadores detectaron signos de deterioro en más del 80% de la superficie cubierta con cartón. A los 120 días, el efecto persistía: en una de las especies estudiadas, la biomasa bajo el cartón había caído hasta aproximadamente el 20% de la registrada antes del experimento.
¿Por qué el cartón ayuda a reforestar?
Además de impedir el paso de la luz, el cartón conserva la humedad y modifica la temperatura del suelo, generando condiciones más favorables para que los árboles recién plantados se desarrollen correctamente.
Otra ventaja es el costo. El trabajo citó investigaciones que registraron reducciones de entre un 20% y un 43% respecto al control manual con azada, sobre todo cuando el cartón provenía de embalajes y cajas.
Con el tiempo, el material se degrada de forma natural y funciona como una barrera temporal contra los pastos invasores, mientras los árboles nativos crecen y vuelven a ocupar el terreno.