Cuestionan las elecciones de reinas en Salta: "Colocan a la mujer en un lugar de objeto"
El Observatorio de Violencia contra las Mujeres salió a cuestionar los certámenes de belleza escolar. Su directora explicó por qué consideran que exponen a las adolescentes y qué alternativas proponen para los festejos. ¿Qué dijeron los propios estudiantes?
Las elecciones de reinas estudiantiles volvieron a encender el debate en Salta. Esta vez, el Observatorio de Violencia contra las Mujeres salió al cruce y pidió reemplazarlas por propuestas que no pongan el foco en la apariencia física ni expongan a las adolescentes.
La directora del organismo, Pilar González Sastre, explicó en Somos la Mañana que desde hace al menos dos años vienen trabajando sobre esta problemática y realizando recomendaciones a distintos municipios. El tema recobró fuerza después de episodios en varias localidades donde las elecciones terminaron en enfrentamientos, insultos, hostigamiento e incluso agresiones entre familiares.
"Los chicos están pidiendo otra cosa"
Para González Sastre, las nuevas generaciones ya no se sienten necesariamente representadas por este tipo de certámenes. "Tenemos que preguntarnos si esto realmente sigue siendo de interés para nuestros jóvenes. La sociedad va cambiando y ellos quieren otro tipo de eventos. No hablamos de eliminar las carrozas o la música, sino de pensar los festejos desde otro lugar", sostuvo.
El Observatorio ya trabajó con jóvenes de quinto año en Cerrillos para escuchar qué actividades preferían. Entre las alternativas que surgieron aparecen espectáculos musicales, carrozas, obras de teatro, juegos y competencias vinculadas a expresiones actuales como el trap.
Cuestionan la exposición de las adolescentes
Uno de los ejes del reclamo es el impacto que tienen estos concursos en la salud psicológica de las jóvenes. "Hoy sabemos que exponer el cuerpo y evaluar a una adolescente según determinados parámetros de belleza puede afectar su salud psicológica. Decimos que no existe un único cuerpo válido, pero al mismo tiempo seguimos promoviendo competencias que terminan reforzando esos modelos", advirtió la funcionaria.
Si bien reconoció que en localidades pequeñas estas celebraciones están profundamente instaladas como tradición, consideró que las costumbres también pueden transformarse. "Son prácticas muy arraigadas, pero como sociedad podemos cambiar. Hay otras formas de representar nuestra identidad y de celebrar a los estudiantes sin poner el eje en la apariencia física", señaló.
El problema también alcanza a las familias
Otro fenómeno que llamó la atención del Observatorio es la participación cada vez más intensa de los adultos en estas competencias. Para González Sastre, en algunos casos el objetivo original de la celebración termina perdiéndose. "Cuando las discusiones pasan a ser entre las familias, tenemos que preguntarnos quién debería disfrutar realmente del evento. Muchas veces la competencia deja de pertenecer a los estudiantes y pasa a involucrar a la familia, al barrio, a la escuela y a toda la comunidad", planteó.
También advirtió que las expectativas de los adultos pueden terminar trasladándose a niñas y adolescentes. "A veces los adultos depositamos en los chicos frustraciones o expectativas propias. Ellos quizás quieren otra cosa y no estamos escuchándolos. Hay que darles espacio, voz y participación real", afirmó.
El Observatorio ya realizó recomendaciones
La directora confirmó que el organismo viene planteando formalmente su postura desde hace años y que mantuvieron reuniones con autoridades educativas y concejos deliberantes. "Nuestra posición es clara: consideramos que estas prácticas fomentan la exposición y colocan a la mujer en un lugar de objeto. Por eso venimos realizando recomendaciones para que se busquen otras formas de celebración", explicó.
Aclaró además que las elecciones de reinas no forman parte obligatoria del calendario escolar, aunque cada institución u organismo puede organizar actividades dentro de su autonomía. Según señaló, en Salta Capital varios establecimientos ya avanzaron hacia otros formatos, mientras que en municipios del interior el cambio se presenta con mayor dificultad debido al peso cultural de estas celebraciones.
Proponen escuchar a los estudiantes
Para el Observatorio, el camino debería ser involucrar directamente a los jóvenes en la organización. "Los chicos quieren nuevas experiencias y otras formas de divertirse. Son una generación que vive permanentemente expuesta, especialmente a través de las redes sociales. Darles espacio y escuchar lo que quieren es fundamental", sostuvo González Sastre.