Cumplía prisión domiciliaria en Salta, pero la vieron en un festival y ahora la buscan
¿Se puede cumplir una condena por drogas yendo a un festival? La Justicia de Orón cree que no: revocó la domiciliaria de una mujer de Colonia Santa Rosa y ahora la buscan.
Una mujer condenada por delitos vinculados a las drogas en el norte de Salta perdió el beneficio de la prisión domiciliaria y ahora la Justicia ordenó su detención inmediata. El motivo: según las actuaciones, habría abandonado el domicilio autorizado para irse al FestiOrón.
El caso se conoció en Colonia Santa Rosa y generó bronca entre los vecinos que tomaron conocimiento de la situación. La protagonista es una mujer con antecedentes por comercialización de estupefacientes.
Una condena que no alcanzó
Según los antecedentes aportados, en 2025 había sido condenada a cuatro años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Pero la historia no terminó ahí.
En marzo de 2026, la mujer fue nuevamente allanada y detenida después de que encontraran estupefacientes en una vivienda de Colonia Santa Rosa. Por ese nuevo episodio recibió una pena de cinco años de prisión efectiva.
Su defensa, encabezada por el abogado Cristian Illesca, pidió que pudiera cumplir la pena bajo modalidad domiciliaria. El argumento fue que tres menores de edad dependían exclusivamente de la presencia materna. La petición fue aceptada por la Justicia.
Un traslado que nunca se concretó
Sin embargo, cuando debía ser trasladada desde la Unidad Carcelaria de Orón hasta el domicilio establecido, apareció una nueva orden de detención del Juzgado de Garantías N° 1, esta vez en una causa por lesiones y amenazas con armas. La mujer quedó con prisión preventiva y el traslado inicialmente no pudo concretarse.
Más tarde, la defensa volvió a intervenir y consiguió que se levantara aquella prisión preventiva y que nuevamente pudiera acceder al beneficio de prisión domiciliaria.
El giro que complicó todo
Lo que ocurrió después provocó el giro más fuerte del expediente. De acuerdo con las actuaciones informadas, a los pocos días la propia guardadora denunció que la interna había abandonado el domicilio autorizado. Según esa presentación, se habría retirado para asistir al FestiOrón y realizar otras actividades, pese a encontrarse cumpliendo una pena.
El dato causó especial malestar porque la prisión domiciliaria había sido concedida considerando, entre otros elementos planteados por su defensa, la situación de los tres menores que dependían de ella.
Rebelde y con orden de captura
Ante el presunto incumplimiento, el Juzgado de Ejecución de Orón tomó una decisión contundente. Dentro del expediente N° 3014/1, caratulado "Prisión domiciliaria del interno Giménez, A. C.", resolvió declararla rebelde, revocar la prisión domiciliaria y ordenar su inmediata detención.
La medida implica que perdió el beneficio que le permitía permanecer fuera de una unidad penitenciaria y deberá ser localizada para hacer efectiva la orden judicial, indicó Orón Conectado.