Cumplía prisión domiciliaria por homicidio y narco, pero un nuevo ataque a tiros le cambió el destino
Condenado por homicidio y drogas, Carlos Carrasco estuvo años con prisión domiciliaria. Un nuevo ataque a tiros lo llevó a prisión efectiva. ¿Cómo logró evitar la cárcel tanto tiempo?
La Justicia de Neuquén finalmente ordenó que Carlos Raúl Carrasco, condenado por homicidio y narcotráfico, vaya a prisión efectiva tras sumar una nueva condena por un ataque a tiros. El fallo, que aún no está firme, podría poner fin a una década de eludir la cárcel pese a tener 12 años de pena unificada.
Carrasco, de 42 años, había logrado cumplir gran parte de su condena en su casa de Zapala, con permiso para trabajar en Añelo. Sin embargo, su participación en un nuevo hecho de violencia armada en enero de 2025 terminó por colmar el vaso.
El homicidio que comenzó todo
La historia judicial de Carrasco se remonta al 20 de diciembre de 2016, cuando mató de un disparo en la cabeza a Jhonatan Antigual, un joven de 18 años, en la esquina de Mendoza y Santiago del Estero, en Zapala. En ese entonces, Carrasco alegó defensa propia, pero la Justicia determinó que lo ejecutó a quemarropa.
Por ese crimen, en octubre de 2017 fue condenado a 11 años y 6 meses de prisión por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. La Fiscalía había pedido 15 años, pero el tribunal le dio una pena menor.
Tras cumplir parte de la condena, en marzo de 2023 obtuvo la libertad condicional. Pero la disfrutó apenas cuatro meses.
La caída por drogas
El 24 de junio de 2023, en un allanamiento por una investigación de narcotráfico, le secuestraron 27,47 gramos de cocaína y 136,91 gramos de cannabis, además de balanzas, recortes de nylon y dinero. La pericia de Gendarmería estimó que con eso se podían armar más de 2.500 dosis de marihuana.
La Justicia Federal lo condenó a 4 años y 6 meses de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y le revocó la libertad condicional. Luego, unificaron las penas en una única de 12 años de prisión.
Pero, para sorpresa de muchos, el tribunal le concedió la prisión domiciliaria. Podía vivir en su casa de Zapala y salir a trabajar a Añelo. Los jueces justificaron la medida por su rol de sostén de familia y su situación laboral.
El nuevo ataque armado
El 24 de enero de 2025, Carrasco participó como partícipe necesario en un ataque a tiros contra Luis Ángel Lerma, quien recibió un disparo en el abdomen y tuvo que ser operado de urgencia. Le extirparon unos 70 centímetros de intestino delgado.
La víctima relató en el juicio el miedo que siente de cruzarse con sus agresores y cómo el ataque cambió su vida. La fiscalía pidió 4 años de prisión para Carrasco, pero el tribunal, integrado por las juezas Leticia Lorenzo y Bibiana Ojeda y el juez Lisandro Borgonovo, le dio la pena mínima: un año y cuatro meses.
En los fundamentos, los jueces argumentaron que sus antecedentes ya habían sido utilizados para declararlo reincidente y que no podían volver a agravarlo por eso. Además, ponderaron sus posibilidades de reinserción.
La suma que llamó la atención
Al unificar esta nueva condena con la anterior de 12 años, el tribunal decidió sumarle solo 8 meses, en lugar de los 16 que correspondían. Así, la pena única quedó en 12 años y 8 meses de prisión efectiva.
La clave está en que ahora el cumplimiento será en una unidad penitenciaria, no en su casa. Si el fallo queda firme, Carrasco deberá decirle adiós a la prisión domiciliaria que tanto tiempo lo tuvo en libertad.