Cumplió su condena y volvió a la misma ciudad: el miedo de la víctima que habló para romper el silencio
Cumplió 11 años de prisión por abusar de su hijastra, pero hoy vive en la misma ciudad que ella. ¿Cómo enfrenta el miedo de cruzarlo cada día?
Una joven de Caleta Olivia, Santa Cruz, decidió contar su historia de abuso sexual infantil para inspirar a otras víctimas. El agresor, su padrastro, fue condenado a 11 años de prisión, pero ya está libre y vive en la misma ciudad. “Convivo con un miedo constante”, confiesa.
¿Quién es el agresor y cómo empezó todo?
La víctima, identificada como B.H., relató que los abusos comenzaron cuando tenía apenas 6 años. El hombre, Víctor Javier Reyes, era la pareja de su madre y ejercía un control absoluto sobre ella. “Me obligaba a llamarlo ‘papá’ y a pedirle permiso para todo”, recordó.
En su hogar reinaba la violencia. “Crecí viendo episodios de violencia física, psicológica y verbal contra mi mamá. En ese contexto comenzaron los abusos”, agregó. La joven no entendía lo que pasaba y el agresor la amenazaba: si contaba algo, golpearía a su madre o haría daño a sus hermanas.
El escalofriante avance de los abusos
Cuando B.H. tuvo su primer periodo, Reyes le escribió una carta felicitándola por “convertirse en mujer”. Fue entonces cuando los abusos se intensificaron y llegaron los accesos carnales. Hacia afuera, el hombre mostraba una fachada de padre responsable: asistía a actos escolares y reuniones, mientras en casa era un monstruo.
La condena y el regreso del agresor
A los 12 años, B.H. logró romper el silencio. Reunió pruebas, denunció y declaró en Cámara Gesell. El 20 de abril de 2015, la Cámara Criminal condenó a Reyes a 11 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal doblemente calificado. Su madre declaró: “Se quebró en llanto y le creí inmediatamente”. El acusado, en tanto, negó los hechos y dijo que la menor “consentía”.
Hoy, el agresor ya cumplió su condena y está en libertad. Vive en la misma ciudad que su víctima. “Saber que puedo cruzarlo en cualquier momento me genera un miedo constante”, aseguró B.H. Además, reveló que el hombre mantiene una relación con una integrante de la fuerza policial, lo que aumenta su sensación de vulnerabilidad.
Otras denuncias y un mensaje de esperanza
B.H. señaló que existen otras denuncias contra Reyes por hechos similares. Comprender que no fue la única víctima la ayudó en su proceso de reconstrucción. “El silencio nunca protegió a quien sufrió; solo protegió lo que ocurrió”, afirmó. Con su testimonio, espera que otros encuentren el valor para denunciar y buscar ayuda.