Curas kirchneristas piden que el Papa no venga y chocan con el entusiasmo de Milei
Un grupo de sacerdotes afines al kirchnerismo considera que la visita papal en este contexto es un error, mientras el gobierno nacional avanza con la organización y ya hay una reunión ampliada con varias provincias.
La llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para los próximos meses, generó una grieta inesperada: mientras Javier Milei y su entorno celebran la visita, un grupo de sacerdotes afines al kirchnerismo considera que no es el momento y pide que el pontífice no viaje al país.
El presidente, que suele chocar con la Doctrina Social de la Iglesia por su rechazo a la justicia social, se mostró muy interesado en la venida del pontífice desde antes del anuncio oficial. Su canciller, Pablo Quirno, replicó ese entusiasmo, pero la Santa Sede tuvo que enviar un mensaje a la Casa Rosada: todos los niveles del Estado de los lugares que visitará León XIV deben participar de la organización en coordinación con el gobierno nacional.
La semana pasada se realizó una reunión ampliada, después de un primer encuentro solo con autoridades nacionales encabezadas por Karina Milei. En esa segunda reunión participaron los jefes de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Córdoba, Gabriel Sánchez Zinny y Manuel Calvo, y el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco. Algunos interpretan que la apertura del gobierno no responde solo al pedido del Vaticano, sino también al deseo de compartir los gastos con otras jurisdicciones.
Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, nombró a su asistente personal, Mara Gorini, como coordinadora con los gobiernos locales, provinciales y con la Iglesia, que mantiene un fluido vínculo con el secretario de Culto, Agustín Caulo.
La contrapropuesta de los curas
El padre Marcelo Ciaramella, del Grupo de Curas en la Opción por las y los Pobres (COPP), sostuvo que “no es un buen momento para la visita del papa, en el contexto de un gobierno hostil, injusto, odiador y represor”. En su crítica, mencionó que el gobierno “rechaza la justicia social, la protección de los más débiles” y “defiende un modelo socioeconómico injusto y absolutamente en las antípodas de la doctrina social de la Iglesia”.
En la misma línea, Francisco “Paco” Olveira, uno de los organizadores de los “bautismos comunitarios” frente al domicilio de Cristina Kirchner, dijo: “Creo que no debería venir porque este gobierno está en las antípodas del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia y va a querer capitalizar la visita, como ya lo empezó a hacer con el canciller Quirno”.
El caso más extremo es el del sacerdote Juan Carlos Molina, exsecretario de Prevención de la Drogadicción y actual diputado nacional por Santa Cruz, quien le pidió personalmente al Papa durante su visita a España, a comienzos de junio, que no venga. Molina le advirtió que Milei busca “una bendición para su desgobierno” y le entregó una carta firmada por Estela de Carlotto y Adolfo Pérez Esquivel, entre otros, en la que piden la libertad de Cristina Kirchner.
Qué se espera de la visita
Mientras tanto, el diputado de La Libertad Avanza Santiago Santurio, presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con la Santa Sede, reveló que le pedirán a León XIV que hable ante la Asamblea Legislativa, inspirados en su discurso en el Congreso de los Diputados de España, que cosechó siete minutos de aplausos. El vicepresidente del grupo, Sebastián Nóblega, presentó un proyecto de invitación al papa, aunque la propuesta parece tener pocas chances: por ahora se impone un encuentro en el Palacio Libertad con autoridades de todos los niveles.
Los movimientos populares, que fueron acompañados por el papa Francisco, pidieron que León XIV visite un barrio popular o un centro de reciclaje de cartoneros, pero tampoco esa propuesta sería aceptada: el pontífice se reunirá con dirigentes sociales, empresarios y sindicalistas en el auditorio mayor de la UCA en Puerto Madero.
El Papa, en tanto, mostró interés en un encuentro con jóvenes, que podría ser en el estadio de River Plate o en la avenida 9 de Julio. Tras el paso de una comisión vaticana por el país esta semana, la Santa Sede difundirá a mediados de setiembre el programa oficial.
La gran expectativa es qué dirá León XIV en materia social. Para Ciaramella, la visita debe ser “un momento para gestos y palabras proféticas de denuncia del pecado social y estructural que encarna este gobierno”. Otros creen que el pontífice hará una interpelación a todos, sin profundizar las peleas, y buscará alentar soluciones.