El costo de estudiar en Córdoba subió un 42% en lo que va de 2026 y ya provocó abandonos. La Casa de Jujuy analiza el cursado remoto y becas para frenar la ola de deserciones.
Los gastos para sostener una carrera universitaria en Córdoba crecieron un 42% en lo que va de 2026 y ya hay estudiantes jujeños que abandonaron por falta de dinero. La Casa de Jujuy en esa provincia busca alternativas para frenar la sangría.
El dato lo confirmó Alberto del Cura, titular de la institución que contiene a los jóvenes de la provincia que estudian en la capital mediterránea. El cálculo surge de un relevamiento de la Defensoría del Pueblo junto con la Unión Industrial de Córdoba, que midió alquiler, alimentación, transporte, vestimenta, materiales y otros gastos propios de la vida universitaria.
El número que duele en el bolsillo
Según la estimación de Del Cura, un estudiante necesita hoy entre $900.000 y $1.200.000 por mes para cubrir lo básico y poder quedarse en la ciudad. “La media hoy está entre 900 mil y un millón de pesos lo que reciben de los padres. Por eso te digo: los chicos sobreviven. Esta es la realidad”, afirmó el referente.
El impacto de ese monto se traduce en deserciones: el propio Del Cura reconoció que la situación económica ya provocó que varios jóvenes dejen la carrera y que la preocupación crece entre las familias que deben financiar una formación fuera de la provincia.
Qué medidas analizan para retener a los estudiantes
Desde la Casa de Jujuy trabajan en un paquete de iniciativas para amortiguar el golpe. Entre las alternativas que se evalúan aparecen el cursado remoto, la gestión de becas, descuentos en transporte y en facultades, y asistencia médica, psicológica y alimentaria para quienes la necesiten.
“Estamos buscando la forma de que los chicos estudien en forma remota, tratar de conseguir becas y una serie de medidas para amortiguar este golpe”, explicó Del Cura.
“Una inversión, no un costo”
El titular de la institución subrayó que estudiar fuera de la provincia no solo significa acceder a una carrera, sino también atravesar una experiencia de crecimiento personal. Y cerró con una definición que resume la posición de la entidad: “La educación es una inversión, no un costo. Tenemos otra visión y estamos trabajando para que los chicos tengan en la educación una herramienta de movilidad social ascendente”.