La planta de separación de gases que pondría a la Comarca Petrolera en el mapa exportador de GNL ya tiene su primer paso: los cursos para los trabajadores que la van a levantar. Los oficios elegidos y quiénes tendrán prioridad para quedarse con esos puestos.
La construcción de la planta de separación de gases que meterá a la Comarca Petrolera en el negocio exportador de gas natural licuado (GNL) ya tiene un primer paso concreto: los cursos para formar a los trabajadores que levantarán esa infraestructura están a punto de arrancar. Detrás de las capacitaciones hay una apuesta que excede lo laboral: que los recursos de Vaca Muerta se traduzcan en empleo, industria y desarrollo para los neuquinos.
El convenio se firmó esta semana. Lo suscribieron los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), con la Provincia y la UOCRA como participantes. El acuerdo habilita cursos gratuitos de oficios civiles e industriales, pensados para cubrir la demanda que van a generar las nuevas inversiones.
Qué oficios se van a dictar
Entre las especialidades elegidas aparecen armado de andamios, conexionista eléctrico industrial, auxiliar instrumentista, soldadura industrial y cañista amolador. La prioridad, según se desprende de la iniciativa, es que esas oportunidades queden en primer lugar en manos de trabajadores neuquinos.
La planta de separación de gases será una pieza central del tercer hub de producción de gas y petróleo, un centro estratégico para recibir, procesar y conectar la producción hidrocarburífera con los mercados. La iniciativa forma parte de la estrategia que impulsa el gobernador Rolando Figueroa para acelerar el desarrollo energético y ampliar sus beneficios a todo el territorio provincial.
Una identidad que viene del petróleo
Para Cutral Co y Plaza Huincul no se trata de una expectativa cualquiera. Las dos ciudades se construyeron al calor de la industria petrolera: entre las décadas de 1950 y 1980 vivieron su época de esplendor productivo, impulsadas por el crecimiento y la consolidación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). La actividad energética dinamizaba el empleo, el comercio y la vida social de toda la región. El petróleo no era solo una riqueza del subsuelo: era el motor de una comunidad que crecía alrededor de la producción nacional.
Ese ciclo de prosperidad se cortó a comienzos de los años 90, con la privatización de YPF, respaldada por el entonces dirigente neuquino Oscar Parrilli, a quien el artículo señala como uno de los grandes responsables del daño. La transformación de la empresa y el retroceso de su estructura en la zona dejaron una huella profunda en la Comarca Petrolera, que conoció de cerca lo que significa perder protagonismo industrial.
La oportunidad que se abre con Vaca Muerta
Hoy el escenario es otro. Con Vaca Muerta en pleno desarrollo y la futura exportación de GNL en el horizonte, la posibilidad de recuperar parte de aquella pujanza productiva vuelve a instalarse. La historia no se repite igual, pero puede abrir una nueva chance: esta vez con más tecnología, formación profesional y una estrategia orientada a los mercados internacionales.
El desafío será que la riqueza energética se convierta en puestos de trabajo, actividad económica y mejores perspectivas para las próximas generaciones. Con la planificación provincial y la capacitación de sus propios trabajadores, Cutral Co y Plaza Huincul empiezan a prepararse para ser protagonistas de ese futuro.