Cuyín Manzano: la pasarela que esperan desde 1992 ya tiene avance, pero falta un dato clave
La pasarela sobre el río Cuyín Manzano ya tiene un 40% de avance. Pero para las familias que desde 1992 cruzan a caballo, el dato que realmente importa sigue sin respuesta: cuándo podrán dejar de depender del río.
La obra sobre el río Cuyín Manzano alcanzó el 40 por ciento de ejecución, según informó el Gobierno provincial. Para las familias del paraje, el número tiene otro peso: desde 1992 cruzan el cauce a caballo o a pie, y cuando el agua sube quedan aisladas del resto.
Ese año, una crecida extraordinaria arrasó la estructura original y cambió para siempre la vida cotidiana de la zona. Desde entonces, más de 20 familias de la margen derecha dependen del estado del río para llegar a la escuela, a la sala de salud o al comercio.
El deshielo, el peor enemigo
El problema se agrava con el deshielo. Cuando el caudal crece, el cruce puede quedar intransitable durante varios días y complica el acceso a la salud, la educación y el abastecimiento, según lo informado por el Ejecutivo provincial.
La demora, sin embargo, no fue solo técnica. La obra está dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, por lo que la Provincia necesitaba el aval de la Administración de Parques Nacionales. En febrero, el Gobierno neuquino informó que tenía el proyecto ejecutivo terminado y el financiamiento asegurado, pero que faltaba la autorización formal de inicio.
Ese trámite se destrabó a fines de febrero con la firma de un acta acuerdo entre la Subsecretaría de Recursos Hídricos, la Dirección Provincial de Vialidad y Parques Nacionales. El gobernador Rolando Figueroa sostuvo entonces que «tenemos todo listo para lo que será el inicio de la obra».
Después llegó la adjudicación. A través del decreto 411/26, el Gobierno adjudicó la construcción a la empresa Fines SRL por 1.803.637.473,99 pesos y un plazo de 270 días corridos, según se informó en marzo.
El llamado a licitación, difundido por la Provincia, se planteó como objetivo garantizar durante todo el año el acceso al sistema de salud, una educación continua durante el ciclo lectivo y mayor independencia para el aprovisionamiento de alimentos.
Una estructura de 105 metros pensada para la cordillera
El diseño va más allá de una pasarela tradicional. Tendrá 105 metros de longitud y estará formada por una estructura metálica reticulada montada sobre fundaciones de hormigón armado.
La calzada se ejecutará con losetas pretensadas y llevará barandas metálicas para reforzar la seguridad de quienes la crucen.
El emplazamiento no es casual. Las tareas se realizan en un sector donde un afloramiento rocoso genera un estrechamiento natural del cauce, una condición propicia para asentar la infraestructura. Según ese mismo llamado, el cruce se ubicaría unos 4.000 metros aguas arriba de la Escuela Rural N° 11, donde termina el camino que recorre el paraje.
El avance fue supervisado en el terreno por el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, y el subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvalho. Desde el Gobierno provincial destacaron que el nuevo cruce permitirá «recuperar una vinculación permanente» para quienes se trasladan por razones educativas, sanitarias o de abastecimiento.
Si el cronograma se sostiene, la vida del paraje, tan ligada al río y a la topografía cordillerana, dejaría de depender del caudal. Falta saber cuándo se habilitará: el plazo contractual es de 270 días corridos.