Dambrosio dejó la presidencia de Hispano y confesó qué la hizo sentir "un verdugo"
La salida de la Liga Argentina de Básquet parecía un sueño imposible de sostener. Pero lo que Claudia Dambrosio contó sobre el presupuesto de 470 millones y la frase que usó para describir ese momento cambia todo. ¿Qué dijo?
La todavía presidenta del Club Deportivo Hispano Americano hizo un repaso de sus dos años de gestión en LU12 AM680, en la previa de la asamblea que renovará autoridades este sábado 31 de octubre a las 16. Claudia Dambrosio dejará el cargo, pero no se irá del todo: integrará la nueva comisión directiva como vocal.
La entrevista recorrió los momentos más duros de un período atravesado por la crisis económica, el centenario de la institución y una decisión deportiva que todavía duele en la comunidad celeste.
“Fueron dos años muy complicados desde lo económico”
Dambrosio no esquivó el contexto. Aseguró que la situación financiera fue el eje de su presidencia y que sostener la estructura demandó un esfuerzo enorme.
“La gente que envuelve al club es muy compañera, muy empática y siempre se pone los proyectos al hombro”, expresó.
La dirigente recordó que Hispano tiene más de 40 empleados en relación de dependencia, numerosos profesores y cuatro sedes que necesitan supervisión y mantenimiento permanente. Pese a las dificultades, destacó el crecimiento de la propuesta deportiva con la incorporación de atletismo, patín, newcom masculino y hockey masculino.
También valoró el trabajo de los equipos de cada sector, desde la pileta hasta la sede deportiva, y subrayó que el funcionamiento de una institución de ese tamaño es resultado del compromiso colectivo.
El centenario y el orgullo de ser la primera mujer al frente del club
Uno de los hitos de su gestión fue la celebración de los 100 años de Hispano Americano, con una corrida atlética, festejos por el Día del Niño, una cena y el acto conmemorativo que reunieron a la comunidad celeste.
Dambrosio también se refirió a un dato histórico: fue la primera mujer en ocupar la presidencia desde la fundación del club, en 1925.
“Es un plus, por supuesto que sí. No me puedo quejar porque he recibido mucho acompañamiento de los socios y también mucha paciencia”, señaló.
Sobre la situación de las familias, explicó que la institución intentó acompañar el proceso inflacionario sin trasladar todos los aumentos a las cuotas sociales.
“Entendemos que la familia tampoco la está pasando bien. Hay mucho desempleo y también somos flexibles. Porque no solamente somos un club deportivo, también somos un club social”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que una de sus prioridades fue garantizar que los chicos sigan practicando deporte y encuentren un espacio de pertenencia.
“Lo principal es que el chico esté contenido, que esté en el club, que esté practicando deporte y que construya lazos de amistad”, afirmó.
La salida de la Liga Argentina: “Me sentí un verdugo”
El momento más sensible de la entrevista llegó cuando abordó la decisión de dejar la plaza en la Liga Argentina de Básquet, un cierre de etapa histórica para el básquet celeste.
Dambrosio reconoció que fue una resolución dolorosa, pero justificó la medida en la necesidad de priorizar la sustentabilidad económica de la institución.
“Fue cerrar una puerta de un sueño que costó mucho conseguir. Me sentí un verdugo realmente en ese momento, pero yo siempre digo que mi responsabilidad también era cuidar la institución”, manifestó.
La presidenta precisó que la última temporada del equipo representó un esfuerzo económico muy difícil de sostener: el presupuesto rondó los 470 millones de pesos.
“Si el club no tiene la capacidad económica para enfrentar un proyecto de esas características, hay que ser realista y decir: hasta acá llegamos”, explicó.
Recordó además el acompañamiento histórico de la comunidad, con importantes convocatorias en el estadio y un recorrido que llevó al equipo desde las primeras competencias hasta la Liga Nacional.
Pese al vínculo emocional construido alrededor del básquet, aseguró que no se arrepiente de la determinación.
“Fue un cimbronazo, fue doloroso para mí y también para los socios y para todos los que disfrutaron del básquet. Pero hoy no estoy arrepentida, honestamente”, afirmó.
El trabajo cotidiano y el valor de los socios
Dambrosio puso en valor el funcionamiento de las subcomisiones y el aporte desinteresado de quienes colaboran con el club. En fútbol, por ejemplo, un grupo reducido de personas sostiene la actividad y los ingresos por entradas se destinan directamente a mejoras y necesidades del sector.
Entre los ejemplos mencionó la colocación del logo institucional en la sede, la compra de materiales y distintos trabajos de mantenimiento.
También resaltó la relación con otras instituciones deportivas que utilizan las instalaciones de Hispano para disputar sus encuentros como locales, y valoró el respeto y la colaboración entre clubes. Para ella, el crecimiento del deporte local requiere dejar de lado las rivalidades que no contribuyen al desarrollo de las instituciones.
“Los pilares del club son los chicos, los profesores, los socios y los empleados. Ellos son los que soportan toda esa estructura”, remarcó.
Obras, mantenimiento y el sueño de la sala de gimnasia artística
Entre los trabajos concretados, destacó la ampliación del hall de acceso a la pileta, una obra que demandó ocho meses, desde febrero hasta septiembre, y que permitió solucionar los inconvenientes y situaciones de riesgo que generaban los fuertes vientos para quienes entraban y salían del natatorio.
“Monedita por monedita, bloque por bloque”, describió la presidenta al recordar el proceso, realizado de manera progresiva y con recursos administrados cuidadosamente.
También mencionó la pintura interior del gimnasio “Tito Wilson”, mejoras en la pileta, el reemplazo de vidrios afectados por el desgaste del cloro, la compra de bombas, calderas y escaleras, y la incorporación de un gimnasio de pesas para trabajos personalizados. En el gimnasio alternativo se reemplazó el antiguo piso de madera por uno de goma, luego de los inconvenientes que generaban las filtraciones de agua.
Uno de los proyectos que más la entusiasma es la construcción de una sala de gimnasia artística. El arquitecto Martín Vergara elaboró una propuesta que contempla utilizar un sector del estacionamiento actualmente poco aprovechado, junto al portón de acceso a la pileta. El proyecto incluye un espacio con dimensiones reglamentarias, una pequeña tribuna, baños y depósito, con el objetivo de concentrar en un mismo lugar la actividad de las gimnastas, que hoy utilizan distintos sectores del club.
“Es un sueño pequeño, si bien es un sueño caro”, expresó Dambrosio, quien contó que busca colaboración y aportes de materiales para avanzar con la iniciativa.
Luciano Sorani encabezará la nueva conducción
La renovación dirigencial tendrá lugar este sábado 31 de octubre a las 16, durante la Asamblea General Ordinaria en la que los socios elegirán la lista única encabezada por Luciano Sorani.
“Es la primera vez en años que se arma algo por afuera”, señaló Dambrosio, al considerar que el proceso representa un aspecto importante para la vida institucional.
La nueva conducción contará con dirigentes de experiencia institucional y nuevas incorporaciones. Entre los nombres mencionados aparecen Mariano Bertinat, Juan Carlos Favergiotti, María Jesús Núñez, Gabriel Burgos, Adrián Hammer, Laura Rodríguez Suárez y Pablo Barrionuevo.
Dambrosio dejará la presidencia después de dos años, pero continuará como vocal. Destacó la importancia de renovar autoridades y sumar nuevas miradas, aunque dejó en claro que su vínculo con Hispano seguirá intacto.
“Yo voy a seguir estando. A mí me cuesta mucho despegarme. Mi corazón está en la cancha como siempre”, expresó entre risas.
Su paso por la presidencia quedará marcado por las dificultades económicas, las decisiones deportivas complejas, el desafío de sostener una estructura de grandes dimensiones y un hecho histórico: haber sido la primera mujer en conducir el club en sus cien años de vida.