Dani Alves se puso un poncho salteño y después se calzó los cortos para jugar al futsal
El brasileño recorrió Salta de punta a punta: autógrafos, una visita al cerro San Bernardo y un partido de futsal a beneficio. Pero hubo un regalo que se puso sin dudar y que ya es la postal de su paso por la provincia.
El desembarco de Dani Alves en Salta tuvo de todo. El exlateral del Barcelona y de la selección brasileña recorrió la provincia durante una jornada completa en la que alternó el contacto con los hinchas, la práctica deportiva y las visitas a entidades de bien público. La visita se enmarca en una gira ligada a su nueva vida como predicador.
Lejos de encerrarse en un hotel, el brasileño salió a la calle y se mostró predispuesto con la gente que se le acercó en cada parada.
Autógrafos y una postal desde lo alto
El primer contacto con el público fue en el Alto NOA Shopping, donde firmó autógrafos y se tomó fotos con quienes se acercaron a saludarlo.
Más tarde subió al cerro San Bernardo, uno de los paseos clásicos de la capital salteña. La panorámica de la ciudad lo dejó impresionado y allí se llevó uno de los recuerdos más singulares del viaje: le obsequiaron un poncho salteño y se lo colocó en el acto, sin vueltas.
Del poncho a la cancha: futsal a beneficio
Al mediodía, el exjugador se trasladó al complejo Nicolás Vitale, escenario de una jornada de futsal con fines solidarios. Antes de jugar, arengó a los integrantes de Auri FC y después se sumó al partido, compartiendo la cancha con los jugadores locales.
La actividad mezcló deporte y compromiso social, con Alves como figura central de la convocatoria.
Fundaciones y una charla en Rosario de Lerma
Con la tarde avanzando, la agenda siguió por distintas fundaciones que desarrollan tareas solidarias en la provincia.
El cierre de la jornada llegó a las 19 horas en el Centro Cultural de Rosario de Lerma, donde estaba prevista una charla sobre su nueva etapa personal y religiosa.
Así, entre fútbol, turismo, solidaridad y contacto con la comunidad, el brasileño completó su primera jornada en Salta y se llevó un pedazo de las tradiciones locales.