De Buenos Aires a Lamarque: la apuesta con tractores chinos que ya cambia el campo del Valle Medio
Un mecánico que dejó Buenos Aires, un primo con años de recorrida en la zona y una marca china que casi nadie conocía en el Valle Medio. Así nació la apuesta que hoy recorre las exposiciones rurales de Río Negro.
Hace un año, Ferdinand Quiqueran dejó Buenos Aires y se instaló en Lamarque para poner en marcha, junto a su primo Nicolás Stier, una concesionaria de maquinaria agrícola que desde septiembre de 2025 representa a AgroChery, firma que importa tractores de origen chino y los distribuye en el país.
El proyecto nació de una experiencia concreta: Stier evaluaba comprar un tractor nacional y Quiqueran le propuso otra alternativa, una marca que ya conocía y con la que había trabajado.
“Le sugerí que comprara esta marca porque yo ya la conocía”, explicó Ferdinand. La decisión combinó factores técnicos y económicos: “Me convencía más la relación precio-calidad y era más fácil de mantener en el campo”.
Después de comprobar el funcionamiento del equipo y de entablar buena relación con la empresa, ambos avanzaron con la representación en Lamarque. “Entonces vimos que cerraba y fuimos con eso. Después el resultado le gustó a él. También entablamos una buena relación con la agencia, la empresa y de ahí surge la idea de representarlos acá”, relató Quiqueran.
Una zona que cambió de perfil productivo
La ubicación no es casual. El área de influencia de Tractores Lamarque tiene hoy fuerte presencia de alfalfa y ganadería, mientras la fruticultura, que supo tener más peso, fue perdiendo terreno y dejó lugar a otras actividades.
Según Ferdinand, buena parte de los potenciales clientes son productores que generan alfalfa para alimentar sus propios rodeos. “Es una zona alfalfera y ganadera”, resumió.
Ese perfil marca qué tipo de tractor se demanda. La línea de AgroChery va de 25 a 260 HP, aunque en la zona se imponen los de potencia intermedia. Hasta ahora, la concesionaria vendió unidades de entre 70 y 140 HP. Para el trabajo habitual en chacras, Quiqueran tiene un tamaño preferido: “El tamaño ideal es 90 caballos, ni más, ni menos”.
Los equipos más potentes también tienen su lugar, sobre todo para nivelación y preparación de terrenos, donde un tractor de 140 HP puede ser apropiado según las dimensiones de cada explotación.
Del megafardo al rollo
El cambio productivo de la zona también se refleja en la maquinaria. Ferdinand explicó que algunos productores que antes elaboraban megafardos hoy se vuelcan más a la ganadería, y eso define qué equipo necesitan.
“El megafardo se hace para vender al exterior, no para alimentar ganado en la región”, explicó. Para los rollos destinados al rodeo, en cambio, el tractor de alrededor de 90 HP aparece como la alternativa adecuada.
La empresa además empezó a sumar implementos agrícolas, aunque se trata de un rubro reciente y con menor movimiento comercial.
Un servicio que sigue al productor
Uno de los diferenciales que destaca Ferdinand es el acompañamiento posventa. Su experiencia como mecánico le permite mantener contacto directo con el productor.
“Me encargo personalmente, que también es mi rubro. Hago trabajos de mecánica particular siempre en lo que es el agro”, contó. La modalidad incluye visitas a chacras y campos para los servicios de cada unidad: cambios de aceite, mantenimiento y controles según las horas de trabajo. “Voy llevando al día las horas de los tractores”, señaló.
Ese seguimiento se vincula con la garantía de los equipos, que llega a las 1.500 horas. Después, el productor puede seguir con el mantenimiento por su cuenta o mantener el vínculo con el servicio técnico.
Para Quiqueran, la posventa es central: no se trata solo de entregar una máquina, sino de acompañar al productor para que el equipo siga operativo en el campo.
Maquinaria vial y exposiciones rurales
Además de los tractores, AgroChery tiene una división de maquinaria vial. En Lamarque, la firma puede gestionar a pedido equipos de mayor porte como excavadoras, palas cargadoras o autoelevadores.
La estrategia, por ahora, pasa por observar las necesidades de la zona antes de ampliar demasiado la oferta. “Estamos entendiendo cómo es la zona y ver qué hacer y qué no hacer”, dijo Ferdinand. El objetivo inmediato es construir una cartera de clientes y, desde ese vínculo, ampliar las soluciones. “Principalmente apuntamos a construir una cartera de clientes y trabajar con ellos y poder brindarles soluciones de todo tipo acordes a lo que haga falta”, sostuvo.
Para darse a conocer, la empresa participa de las exposiciones rurales de la región. Después de la muestra en la que fueron entrevistados, estuvo en la 30° Exposición Rural de Viedma y tenía previsto participar en General Conesa y Choele Choel, dentro de un circuito que recorre buena parte de su área de influencia.
La estrategia tiene un límite territorial: el Alto Valle corresponde a otra concesionaria de la misma marca, y buscan trabajar de manera coordinada para evitar superposiciones. “Hay excelente relación y trabajamos en conjunto, no tiene sentido estar dos concesionarios del mismo producto en un radio de acción reducido”, explicó.
De las gallinas ponedoras a los tractores
Para Ferdinand, el desembarco en el Valle Medio significó también un cambio de actividad: venía del negocio familiar de gallinas ponedoras en Buenos Aires y, tras varios años, decidió dejar esa tarea y mudarse para trabajar junto a Nicolás en sus emprendimientos.
La chance de representar a AgroChery surgió casi como consecuencia de aquella primera compra. Quiqueran ya conocía la marca y había evaluado sus características desde lo mecánico; Nicolás aportaba el conocimiento de la zona y una amplia red de contactos con productores. “Él viene de varios años de ejercer distintas funciones que lo hicieron conocido”, explicó Ferdinand sobre su socio.
La combinación de ambos perfiles dio forma al proyecto, que hoy funciona sobre la ruta, en Lamarque, en un predio perteneciente al productor Enrique Villablanca. Con apenas un año de actividad, la empresa sigue en etapa de construcción: conocer mejor las necesidades productivas del Valle Medio, sumar clientes y ampliar la oferta.
La maquinaria aparece así como una herramienta ligada a los cambios productivos de la región. Y en ese escenario, Tractores Lamarque busca hacerse un lugar con equipos de distintas potencias, una oferta que puede crecer según la demanda y un servicio técnico cercano al productor.