De fabricar para petroleras a manejar un Uber: la confesión de una empresaria que votó a Milei y se arrepiente
Tenía una fábrica con empleados en blanco y proveía a las petroleras más grandes. Hoy conduce un Uber y no puede creer el giro que dio su vida. ¿Qué fue lo que terminó con su empresa y la llevó a arrepentirse de su voto?
Una empresaria textil que proveía a grandes petroleras vio cómo su mundo se derrumbó en pocos meses. Su historia, marcada por la decepción política y un giro radical en su vida, pone rostro a las consecuencias de las medidas económicas. “Voté a Milei. Confié y me defraudó”, aseguró con amargura en una entrevista que revela el costo humano detrás de los números.
Sofía, la protagonista de esta historia, compartió su experiencia en el canal de streaming “Gelatina”. Su relato describe una caída vertiginosa: “de tener una pyme donde tenía mi oficina, mis empleados, mi café, mi cafetera, a pasar a ser chofer de auto no ayuda a la situación mental, a la salud mental”.
¿Qué perdió exactamente?
Su emprendimiento no era informal. Era una estructura industrial sólida. “Yo tenía un taller textil. Era una fábrica de dos pisos, teníamos una rotación entre 8 a 11 empleados todos en blanco, fabricábamos para petroleras”, detalló al periodista Matías Colombatti.
Su especialidad era la ropa de trabajo técnica. “No hacíamos ropa de moda, mamelucos, camperas, camisas, todo lo que es ignífugo y técnico. Todo era con ficha técnica, cada costura tenía su porqué”, explicó. Este nicho específico la hacía sentir, en un principio, inmune a ciertos vaivenes del mercado.
El golpe que no vio venir
Todo cambió con la nueva política económica. Sofía señaló directamente una medida: “una de las primeras medidas inmediatas que tuvo Milei fue la apertura de importaciones de textiles, de todo lo que era textil”.
Inicialmente pensó que no la afectaría, dado su rubro técnico. Pero la realidad fue otra. “Pero enseguida se notó la diferencia, los pedidos dejaron de llegar”, confesó. Su empresa, que parecía estable, se desmoronó rápidamente ante la nueva competencia y el cambio en el panorama económico.
Un voto que hoy lamenta
Su situación actual genera una profunda contradicción. Sofía reveló que su apoyo al actual presidente nació de un descontento, pero su lealtad previa era otra. “Yo siempre voté a Cristina”, afirmó, describiendo su decisión como “un voto bronca”.
Hoy, con perspectiva, su análisis es crudo: “Hoy viendo cómo me encuentro estábamos muchísimo mejor, muchísimo mejor y por voto bronca y creyendo las cosas que decía este demente, este cínico, irrespetuoso que tenemos como presidente. Confié, confié y me defraudó”.
Frente a la adversidad, intenta encontrar una enseñanza, especialmente para sus dos hijos. “De ser jefa pasé a ser una simple conductora de aplicación. A mí no me da vergüenza… lo hago porque no me queda otra… porque apuesto a que ellos aprendan a que en la vida a veces te va bien, a veces te va mal y la tenés que seguir luchando”, concluyó con un mensaje de resiliencia forzada por las circunstancias. /Fuente: Perfil