De Jacipunco al Poncho: así es el alfajor de algarroba que conquista paladares en Belén
Un alfajor de algarroba, molido a la usanza ancestral, se roba la atención en el Poncho. ¿Sabías que su nombre rinde homenaje a los mensajeros incaicos?
En plena Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, un emprendimiento de Belén busca rescatar la tradición ancestral con un producto que no solo se come, sino que también se cuenta. Chaski Alfajores, elaborado con harina de algarroba molida a mano, se convirtió en una de las propuestas más auténticas del Paseo Verde.
Matías, uno de los responsables del proyecto oriundo de Jacipunco, explicó que el objetivo principal es revalorizar la algarroba como alimento regional. Durante la feria, los visitantes pueden ver el proceso tradicional de molienda con mortero, del que obtienen la harina que luego utilizan para sus alfajores.
“Queremos revalorizar la algarroba como fruto nuestro. La molemos con el método tradicional y con esa harina producimos los alfajores Chaski, que además de su sabor también cuentan una historia”, expresó.
¿Quiénes son los chasquis?
El nombre del emprendimiento rinde homenaje a los antiguos mensajeros del Imperio Inca. En honor a ellos, los integrantes recorren el predio ofreciendo sus productos, además de tener un espacio fijo detrás de la Carpa Chalay, en el Paseo Verde.
La propuesta presentada en esta edición del Poncho consiste en alfajores rellenos de dulce de leche y cubiertos con chocolate, elaborados sin azúcar ni conservantes. También producen una variedad con dulce de membrillo y aguardiente, aunque esa opción no está disponible durante la feria.
Precios y cómo conseguirlos
El alfajor individual se vende a $1.000, mientras que la caja de presentación cuesta $15.000. Además de la venta presencial, el emprendimiento puede encontrarse en Instagram como Chaski Alfajores y a través de su página web oficial, donde comparten sus productos y la historia detrás de esta propuesta que combina tradición, producción local y alimentación artesanal.