De Jacobacci a la gloria: el rionegrino que silenció a Brasil y se llevó todo
¿Sabías que un rionegrino fue clave para que Argentina le gane a Brasil y se quede con la Copa Sudamericana? Conocé la historia de Santiago Arroyo, el mejor líbero del torneo.
El vóley argentino tiene un nuevo héroe y se llama Santiago Arroyo. El joven oriundo de Ingeniero Jacobacci acaba de escribir la página más dorada de su carrera al consagrarse campeón de la Copa Sudamericana con la Selección Argentina, nada menos que ante Brasil. Pero la hazaña no terminó ahí: además, fue elegido el mejor líbero del torneo.
La final, disputada en Cochabamba, Bolivia, fue un verdadero partidazo. Argentina se impuso por 3-2 con parciales de 21-25, 25-21, 20-25, 25-20 y 15-10 en el tie break. Un triunfo que no solo valió el título continental, sino que también aseguró la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Una campaña perfecta
El camino al título no fue fácil, pero el seleccionado nacional lo transitó de manera impecable. Argentina ganó los cinco partidos que disputó: los tres de la fase de grupos ante Bolivia, Perú y Chile, la semifinal contra Colombia y la final frente al poderoso equipo brasileño. Invictos, de punta a punta.
“La sensación más linda es increíble”
Horas después de la consagración, todavía desde el hotel y antes de emprender el regreso, Arroyo habló con Canal 10 y no pudo ocultar su emoción. “Este torneo fue espectacular”, aseguró, y agregó: “La sensación más linda es increíble… salir campeón es lo más hermoso que se puede pasar”. El orgullo de volver a vestir la celeste y blanca después de varios años fue un motor especial para él.
El reconocimiento individual no hizo más que coronar una actuación sobresaliente. Arroyo fue elegido el mejor líbero de la competencia y se ganó un lugar en el equipo ideal del torneo, un premio que refleja su enorme nivel a lo largo de toda la copa.
El sacrificio detrás del sueño
Consultado sobre el camino que lo llevó a la Selección, Arroyo fue contundente: “Viví el día a día, me entrené para ser mejor. Con mucho esfuerzo, mucho sacrificio, cada día intentando ser mejor de lo que era y creo que las cosas fueron dando solas”. Sus inicios, jugando al vóley con amigos en Jacobacci, y los torneos ganados en Río Negro y el Pentagonal fueron escalones fundamentales.
“Para cualquier deportista argentino el sueño es estar y vestir la Selección argentina”, confesó el joven, que hoy ve materializado ese anhelo con un título sudamericano y un reconocimiento individual de primer nivel.
¿Qué viene para Arroyo?
La consagración en Bolivia no es un punto final, sino un nuevo comienzo. Arroyo continuará trabajando con la Selección Argentina y se sumará al grupo principal. Según explicó, habrá una concentración en San Juan entre el 22 y el 30 de agosto, donde disputarán amistosos ante Japón. Después, otra concentración en Zárate y el Sudamericano en Brasil desde el 15 de septiembre. En paralelo, ya piensa en su regreso al vóley rumano.