De juntar cartón en Moreno a campeón mundial: la historia del argentino que ganó la pizza

La pizza y la empanada argentinas se llevaron los máximos premios del Mundial: un joven que vivió en la calle y una cocinera de Zapala que honra a su papá. Conocé las historias detrás de los títulos y qué recetas los consagraron.

· 5 min de lectura
De juntar cartón en Moreno a campeón mundial: la historia del argentino que ganó la pizza
De juntar cartón en Moreno a campeón mundial: la historia del argentino que ganó la pizza

Jairo Ayrton Carrizo Peñaloza, un argentino de 27 años, se consagró Campeón Mundial de la Pizza en el 2° Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada® 2026, organizado por APYCE en HOTELGA. Pero su historia es mucho más que un trofeo: es la de un pibe que de chico juntaba cartón y latas en Moreno para no pedirle plata a su mamá, que a los 9 años cortaba pasto con una bordeadora y que años después, en Barracas, llegó a vivir en situación de calle junto a su familia.

Ese período terminó cuando el Gobierno de la Ciudad les dio una habitación en un hotel para su madre y sus dos hijos. Allí, la familia entabló amistad con la encargada del lugar, que consiguió para su mamá un puesto como encargada en otro hotel, en el barrio de Flores. Mientras tanto, Jairo ya trabajaba como repartidor y en la barra de una pizzería de Caballito, sin faltar nunca a su turno. La única excepción fue una noche de 2019, cuando ese hotel se incendió: Jairo rescató por el techo a dos bebés y a un hombre mayor.

El quiebre que lo trajo de vuelta a la pizza

En 2021 murió su abuela y la familia tomó posesión de su casa en Barracas, lindera a la Villa 21-24, el barrio donde Jairo había crecido. Un año más tarde nació su hija. Trabajaba como mensajero hasta que le robaron su moto, su herramienta de trabajo.

Ese golpe lo trajo de vuelta a la pizza, esta vez en un local de barrio en Pompeya, y lo llevó a inscribirse en APYCE para hacer la Carrera Profesional de Maestro Pizzero. Lo que al principio no le convencía del todo se transformó en pasión: hoy Jairo habla de gluten, proteínas, fermentación y estilos de masa con la pasión de alguien que encontró, tarde pero para siempre, su lugar en el mundo.

En la primera edición del Mundial conoció a Miguel Sánchez, hoy su socio y amigo, con quien el 10 de agosto de este año abrieron juntos una sucursal de Mima Pizzería en el barrio de Palermo. Para esta edición del Mundial, Jairo no dejó nada al azar: compitió en 8 de las 12 categorías y, durante los días previos, durmió en el local sobre un colchón inflable en el subsuelo para poder amasar y probar de madrugada.

Doble premio y un viaje a Italia

Jairo no solo se consagró Campeón Mundial de la Pizza, sino que también obtuvo el premio Campeón Mundial de Pizza Argentina. Presentó una fugazzeta argentina con cebolla orgánica certificada y un blend de muzzarella de autoría propia, pimienta y orégano. En los ensayos previos, cada vez que le sobraba producto de las pruebas, se lo regalaba a los autos que pasaban frente al local, contándoles que esa era la pizza que iba a presentar en el Mundial.

Con este doble título, viajará al Campeonato de España de Pizzas Gourmet y al Campeonato Mundial de la Pizza de Parma, Italia. “Un sueño hecho realidad. Esto no es solo un trofeo, es la confirmación de que con trabajo y pasión se puede llegar a cualquier lado”, señaló tras conocerse el resultado, visiblemente emocionado ante jurados, colegas y medios presentes en HOTELGA.

Graciela, la zapalina campeona mundial de la empanada

Arriba del podio, entre lágrimas, Graciela Caffa Lucero dedicó el título a su papá, fallecido el año pasado, quien le había enseñado el valor de la responsabilidad, la disciplina y la dignidad del trabajo. “Si te vas a dedicar a la cocina, hacelo con toda tu fuerza”, le decía, y esa frase la acompañó en cada paso hasta el Mundial.

Su vocación empezó mucho antes de cualquier competencia: desde los 5 años cocinaba junto a su madre y su abuela, pesando y mezclando ingredientes, y a los 12 se quedaba despierta hasta la madrugada viendo programas de cocina mientras toda la casa dormía, anotando cada receta en un cuaderno.

Con esas primeras empanadas y pastafloras ganó su propio dinero. Los sábados viajaba hasta la ruta a vender veinte docenas de empanadas con un cartel improvisado. ¿Quién le iba a comprar empanadas a una chica en la ruta?, pensaba. Pero los autos empezaron a parar cada sábado, y esos primeros clientes se convirtieron en fijos.

Hoy, ese mismo espíritu la acompaña en un objeto tan humilde como decisivo: el palo de amasar de su abuela, que lleva a todos los festivales y que no podía faltar en este Mundial. “Tengo miedo de perder el palo de amasar”, confiesa, aunque sabe que mientras lo tenga, su abuela sigue amasando con ella.

Técnica superior en gastronomía y con diez años de trayectoria profesional, Graciela cumple en diciembre nueve años en el Hotel Tower de Neuquén capital, donde trabaja en el restaurante AURA bajo la guía de su mentor, Sebastián Caliva, quien la impulsó a presentarse al Mundial tras haber sido nombrada embajadora de la gastronomía neuquina. Tuvo también su propio emprendimiento, MALUCA, en homenaje a las iniciales de su abuela y mayor inspiración: María Luisa Carrizo. Hoy sueña con abrir su primer local propio.

Las recetas que le dieron el título

Para el Mundial presentó dos recetas: una empanada regional con chivo neuquino —único alimento del país con denominación de origen—, piñones, ñaco y vino Pinot, cepa insignia de la provincia; y una versión reinventada de la clásica, con masa tradicional y relleno braseado en Malbec, con un toque ahumado, huevo y sin aceitunas. “Jamás pensé que podía ganar”, admite Graciela, quien solo buscaba representar a Zapala y a la Argentina y, sobre todo, honrar a su papá, que le enseñó que los sueños no se esperan: se persiguen.

El festejo, apenas conocido el título, ya tiene fecha y escenario: Zapala celebra el Día del Inmigrante con un acto en el que el intendente invitó a Graciela el próximo lunes a portar la bandera de la ciudad. Representar a su Zapala natal en el Mundial ya era, para ella, un sueño cumplido; llevar la bandera de su pueblo el lunes promete ser, dice, “un momento profundamente emotivo”.

Más para leer

Sietecase llega a Neuquén con un libro crudo sobre su padre: cuándo y a qué hora
Tendencias
El balneario de Río Negro donde las luces del cielo compiten con los lobos marinos
Tendencias
Ballenas en Las Grutas: el plan invernal que sorprendió a dos nenas
Tendencias
El cantor roquense que ganó el Goyeneche de Oro y entró a la casa del Polaco
Tendencias
Por qué la felicidad vuelve a crecer después de los 50
Tendencias
Científicos de Bariloche revelan por qué los pinos crecen hasta 4 veces más rápido en el sur
Tendencias