De la cantina de Huirapuca a Las Leonas: el sueño que Delfina Lazcano está a punto de cumplir
La arquera tucumana Delfina Lazcano fue convocada a Las Leonas. ¿Cómo influyó el legado de su papá y el club Huirapuca en este logro? Los detalles que no te podés perder.
La arquera tucumana Delfina Lazcano fue convocada por primera vez a una concentración de Las Leonas, el seleccionado mayor de hockey sobre césped. La noticia llegó tras consagrarse campeona con Las Leoncitas y representa un hito en su carrera. En diálogo con LA GACETA, contó cómo el legado de su papá y su formación en Huirapuca la llevaron hasta acá.
¿Quién es Delfina Lazcano?
Delfina Lazcano tiene 22 años, es arquera y se formó en Huirapuca, el club de Yerba Buena que marcó su vida. Allí, en la cantina, cuelga un cuadro con su papá, Gerardo Lazcano Miranda, y su tío Carlos Isaac con la camiseta de Los Pumitas. Esa imagen fue su inspiración desde chica. "Para mí es un placer enorme poder seguir con esa historia que marcó mi papá", confesó.
Hoy juega en Buenos Aires Cricket & Rugby Club, adonde se mudó para seguir creciendo. "Siempre hay momentos difíciles, no lo voy a negar", admitió, pero aseguró que el objetivo siempre estuvo claro.
El llamado de Las Leonas
La convocatoria llegó en uno de los mejores momentos de su carrera. "Me puse feliz por la oportunidad que se me aparece. Lo encaro de esa forma y me sigo preparando para su comienzo", dijo. Lejos de verlo como un premio, lo considera una puerta para seguir aprendiendo: "Creo que es más una oportunidad que se me aparece para seguir creciendo y mejorando, sobre todo para aportar al grupo para ser mejores".
Su papá, exjugador de Los Pumitas, fue el primero en felicitarla. "Me dijo que siguiera esforzándome", recordó. Su mamá también se emocionó: "Me mandó la foto de la convocatoria y me dijo: 'Mirá, son las jugadoras que me hablabas cuando eras chica. ¡Tremendo!'".
El legado de Huirapuca
Para Delfina, Huirapuca lo es todo. "Los valores que comparte el club me formaron como jugadora y como persona, siempre respetuosa, con juego limpio y educación entre el equipo y con el rival. Sobre todo me enseñaron que la familia no son solo tus pares; el club también es familia", aseguró. Allí nació su sueño de vestir la celeste y blanca, inspirada por el cuadro de la cantina.
Ahora, a días de compartir entrenamientos con las mejores jugadoras del país, Lazcano prefiere no apresurarse. "Mi sueño máximo es ver a la Argentina en lo más alto, en cualquier competencia que me toque participar. Pero hoy por hoy no pienso más allá que en la concentración del 10", afirmó. La nena que soñaba frente a esa foto está cada vez más cerca de la realidad.


