De la cosecha de yerba al podio: la increíble historia de Agustín Da Silva, nuevo confirmado para la Media Maratón
¿Sabías que un ex cosechador de yerba mate se convirtió en siete veces campeón argentino de atletismo? Conocé la historia de Agustín Da Silva, que correrá la Media Maratón de PRIMERA EDICIÓN. Una maestra, un par de zapatillas y una promesa: los detalles que nadie contó.
El atleta misionero Agustín Da Silva, siete veces campeón argentino, correrá la Media Maratón 35° Aniversario de PRIMERA EDICIÓN. Su historia, marcada por el esfuerzo en los yerbales y una maestra que llegó justo a tiempo, promete emocionar en la costanera de Posadas.
Da Silva confirmó su participación en la competencia que se correrá el próximo 13 de septiembre sobre la costanera posadeña. La largada y llegada será en el balneario El Brete, desde las 7.30, con distancias de 21, 10 y 5 kilómetros.
El cupo máximo es de 500 atletas y las inscripciones ya están abiertas. Pero más allá de los números, la presencia de Da Silva le da al evento un plus emotivo difícil de igualar.
Cuatro años entre yerbales
Antes de brillar en las pistas, Da Silva pasó cuatro años cosechando yerba mate para ayudar a su familia. Era menor de edad y, como hermano mayor, sentía la obligación de aportar. Las jornadas empezaban entre las 4 y 4.30 de la madrugada, muchas veces bajo lluvia o con frío extremo.
Recordó incluso mañanas en que las hojas amanecían con hielo. "Fueron momentos que marcaron mi vida", reconoció. Esa experiencia se convirtió en la base física y emocional de su carrera deportiva.
Cuando empezó a correr de manera sistemática, las prácticas le resultaron menos duras que aquellos días en los yerbales. A los ocho meses, ya había establecido un récord provincial en los 3.000 metros en Buenos Aires. Después vinieron más récords, medallas nacionales y viajes por Argentina, Chile, Paraguay y Brasil.
"Pude consagrarme campeón argentino en siete oportunidades", resumió. Pero su mayor victoria, dice, no fue una medalla sino haber encontrado un camino que le permitió estudiar y cambiar su destino.
La maestra que lo salvó
En esa transformación, un nombre clave: Irma Silvero, su maestra de primaria. Da Silva había decidido abandonar los estudios y volver a los yerbales. La docente llegó minutos antes de que partiera y lo convenció de quedarse.
"Si esta maestra llegaba tarde, ya no me encontraba más. Iba a estar en los yerbales y quizás hoy no sé si estaría contando esta historia", reflexionó. Silvero lo ayudó a terminar la primaria y lo alentó a seguir el secundario. Él le prometió que completaría sus estudios aunque tuviera que ir "de ojotas".
Terminar la primaria fue para él como ganar una medalla olímpica. Años después, al graduarse, fue a buscarla para invitarla al acto. "Dios la puso en mi camino para bendecirme", expresó. Hoy, jubilada, ella sigue sus competencias por redes sociales.
Once años sin freno
Da Silva lleva once años entrenando sin pausa. Sus próximos objetivos son el campeonato nacional en Rosario y la Media Maratón de PRIMERA EDICIÓN. Además, trabaja en su casa y coordina un grupo de running.
El año que viene planea retomar Kinesiología, una carrera que dejó en pausa. Su mensaje para los jóvenes es claro: "Con las herramientas que tenemos podemos hacer muchas cosas".
Una invitación para todos
El atleta invitó a corredores de calle, trail y cross country, y a las familias a participar. Habrá categorías por edades: desde 14 años en 5 y 10 km, y desde 18 en los 21 km. Cada finisher recibirá una medalla especial por el 35° aniversario.
La inscripción cuesta 40 mil pesos e incluye kit oficial con remera. Habrá cronometraje electrónico, hidratación y asistencia. Para Da Silva, esta carrera es más que una competencia: es la chance de correr ante su gente y demostrar que los sueños pueden cumplirse incluso desde los lugares más humildes.