De la diversión al caos: la competencia de 'farmear aura' que terminó en una batalla campal en Mar del Plata
Una competencia de 'farmear aura' convocó a cientos de jóvenes en Mar del Plata, pero el encuentro terminó en una batalla campal. ¿Qué pasó para que la fiesta se transformara en violencia?
Lo que parecía una tarde de juegos y desafíos entre jóvenes terminó en un violento enfrentamiento. El primer encuentro presencial de la tendencia viral 'farmear aura' convocó a cientos de adolescentes en la Plaza Mitre, pero el festejo se transformó en una batalla campal a piedrazos y botellazos.
La jornada, que se desarrolló durante el lunes feriado, arrancó con un clima distendido. Los participantes se medían en distintas pruebas con un objetivo claro: acumular la mayor cantidad de 'aura' posible y demostrar quién tenía más carisma, estilo o actitud para robarse todas las miradas.
¿Qué significa 'farmear aura'?
La expresión nació en las redes sociales y se volvió furor entre los más jóvenes. 'Farmear' es un concepto que viene de los videojuegos y hace referencia a juntar recursos o puntos. 'Aura', en tanto, se usa para describir ese magnetismo personal, esa capacidad de generar admiración y respeto en los demás.
Así, combinar ambas palabras se convirtió en una manera lúdica de medir el impacto que alguien genera frente a un grupo. Las batallas consistían en eso: cada uno intentaba destacarse y sumar la mayor cantidad de 'aura' posible. Y durante buena parte de la jornada, la competencia se desarrolló con total normalidad, en un ambiente de diversión y camaradería.
El momento en que todo se descontroló
Pero sobre el final, la situación cambió por completo. Un grupo de personas apareció en la plaza y comenzó a agredir a quienes estaban participando. Lo que era un espacio de entretenimiento se transformó en un escenario de corridas, piedrazos y botellas por el aire.
La violencia escaló rápido y el clima festivo se esfumó. Los presentes empezaron a abandonar el lugar para ponerse a salvo. Las imágenes de los incidentes no tardaron en viralizarse en las redes sociales y también fueron replicadas por medios locales, dejando en evidencia cómo una convocatoria pensada para el disfrute terminó en un verdadero caos.