De la pantalla al escenario: la historia detrás de los 10 años de DeZero
¿Cómo pasó de un patio prestado a llenar el Teatro de la Ciudad? La historia de DeZero, la academia que cumple 10 años formando bailarinas en Formosa.
La academia de danzas DeZero está de festejo: cumple una década de vida y lo celebrará con una gala aniversario el próximo 23 de agosto a las 20 horas en el Teatro de la Ciudad. Pero esta historia no empezó en un salón con espejos, sino frente a un televisor y con apenas cuatro alumnas.
Lo que comenzó como un sueño de infancia se convirtió en un proyecto que transformó la escena cultural de Formosa.
Un comienzo de cero, tal como su nombre lo indica
Mariana Elizabeth Mendoza, directora y fundadora de DeZero, recuerda que todo surgió cuando era chica y miraba bailar a los artistas en la pantalla. Esa fascinación la llevó a formarse como docente y a soñar con un espacio propio. Pero el camino no fue fácil: las primeras clases se dieron en un patio prestado, con solo 4 alumnas y mientras completaba su formación pedagógica.
La primera gala de la academia se realizó en el mismo Teatro de la Ciudad que hoy las recibirá nuevamente para celebrar el aniversario. Desde entonces, DeZero no dejó de crecer. El espacio físico también evolucionó: un antiguo taller mecánico se transformó en un lugar acondicionado con murales, pisos aptos para danza y una estética particular. Esa sede funcionó durante cuatro años hasta que la pandemia de 2020 obligó a trasladar las clases a la virtualidad.
Después de dejar ese lugar, el proyecto se mudó a un salón más pequeño. Pero lejos de rendirse, la academia hizo honor a su nombre: empezar de cero fue una oportunidad para demostrar perseverancia y compromiso con la enseñanza.
El método DeZero: formar bailarinas, no solo bailar
Lo que distingue a DeZero es su enfoque a largo plazo. Mendoza compara a sus alumnas –algunas de apenas 2 años– con semillas que necesitan tiempo y cuidado para florecer. El éxito no se mide solo en la calidad de las coreografías, sino en ver cómo esas niñas que dieron sus primeros pasos en la academia hoy se suben a los escenarios como intérpretes formadas.
La propuesta combina la exigencia técnica con la contención afectiva. Las clases se convierten en un segundo hogar, donde la escucha y el acompañamiento son tan importantes como la precisión del movimiento.
Detrás de este proyecto está la sólida formación de su directora. Mariana Elizabeth Mendoza es maestra en Danzas Folclóricas Argentinas (Centro Polivalente de Arte), licenciada en Folklore con mención en Danzas Folclóricas y Tango (Universidad Nacional del Arte) y profesora de Danzas con orientación en Danza Contemporánea (ISPAF).
Su trayectoria incluye giras por Paraguay, Venezuela y Brasil; fue finalista del Pre Cosquín 2012 en Pareja de Danza Estilizada y subcampeona en el Festival de la Sierra. También obtuvo premios en el Festival Nacional del Malambo de Laborde y se desempeñó como preparadora, coreógrafa y jurado en certámenes como los Premios Chúcaro, el Campeonato Femenino de Malambo y competencias del Consejo Paraguayo de la Danza. Actualmente, es docente de Danza Clásica y Contemporánea en el Centro Polivalente de Arte de Formosa y directora general de DeZero Danza.
Una década que dejó huella en la cultura formoseña
Celebrar diez años no es poca cosa para una iniciativa independiente. DeZero no solo formó bailarinas, sino que también creó públicos, llenó salas teatrales y construyó una comunidad alrededor del lenguaje del cuerpo. La gala del 23 de agosto cierra un ciclo que vuelve a empezar en el mismo escenario donde todo comenzó.
Para la escena local, este aniversario demuestra que los espacios de formación privada y autogestiva pueden madurar y sostenerse en el tiempo. Detrás de cada función hay años de estudio, pedagogía y una elección firme por la danza como forma de vida.