De la silla de ruedas a caminar: el milagro de la rehabilitación intensiva que transforma vidas
¿Cómo logró una mujer pasar de estar en silla de ruedas a caminar en solo tres meses? El secreto está en un programa de rehabilitación intensiva que está cambiando vidas.
Un programa especializado del sistema de salud provincial está logrando recuperaciones sorprendentes en pacientes con eventos neurológicos recientes. Con un enfoque integral que combina múltiples terapias y acompañamiento familiar, el servicio ha permitido a personas como Nancy Ortega, de 46 años, recuperar su movilidad tras sufrir un accidente cerebrovascular.
La médica fisiatra Marilyn Herrera, a cargo del sector A, explicó que el área funciona como una sala de rehabilitación intensiva destinada a pacientes que han sufrido eventos neurológicos agudos dentro de los últimos seis meses. “Este período es clave porque el cerebro atraviesa una etapa de plasticidad, donde existe mayor potencial de recuperación, especialmente cuando se combina con un abordaje intensivo”, señaló.
El dispositivo terapéutico contempla intervenciones interdisciplinarias que incluyen kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional, psicología y psicomotricidad. La evaluación médica se realiza de forma continua y coordinada con el equipo, sumando además interconsultas para atender otras patologías y garantizar un abordaje integral de cada persona.
¿Cómo funciona el proceso de internación?
Herrera destacó que el proceso de internación, que se extiende aproximadamente por tres meses, no solo apunta a la rehabilitación del paciente, sino también al acompañamiento de su entorno familiar. “Durante el primer mes la internación es completa, y luego se implementan salidas transitorias los fines de semana para adaptar la recuperación al contexto real del hogar. Esto permite identificar dificultades y trabajar sobre ellas junto a la familia”, explicó.
Uno de los casos más significativos es el de Nancy Ortega, de 46 años, oriunda de San Pablo, quien ingresó al servicio tras sufrir un accidente cerebrovascular. Luego de tres meses de tratamiento intensivo, la paciente recibirá el alta médica con una evolución notable.
¿Qué dijo la paciente sobre su experiencia?
“Entré en silla de ruedas y mañana me voy caminando. Es una nueva oportunidad, un regalo de la vida”, expresó emocionada. Durante su internación, atravesó momentos de ansiedad e incertidumbre, pero destacó el acompañamiento constante del equipo de salud: “No me podía ni parar ni sostenerme, y hoy estoy mucho mejor. La atención fue excelente, con mucha paciencia y contención”.
Nancy también dejó un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares: “Con paciencia y constancia se puede salir adelante”.
Este tipo de resultados reflejan el impacto del trabajo articulado que lleva adelante el sistema sanitario provincial, donde la inversión en recursos humanos especializados y el enfoque interdisciplinario permiten alcanzar avances significativos en la recuperación funcional de los pacientes, devolviéndoles independencia y esperanza.