De la vereda a la góndola: así transforman las naranjas agrias de Tucumán en dulces y licores premium

¿Te imaginás que las naranjas agrias que ves en las veredas se conviertan en mermeladas y licores premium? En Tucumán ya es una realidad y los números te van a sorprender.

· 2 min de lectura
De la vereda a la góndola: así transforman las naranjas agrias de Tucumán en dulces y licores premium

Lo que antes era un dolor de cabeza para los barrenderos de San Miguel de Tucumán hoy se convierte en mermeladas y licores artesanales. Un proyecto municipal con el INTA logró darle valor a las naranjas agrias que nadie aprovechaba, transformando un residuo urbano en una fuente de ingresos y empleo.

La iniciativa abarca unas 9.000 plantas distribuidas en veredas, equivalentes a unas 40 hectáreas, y lleva más de un año en ejecución. La recolección planificada permitió montar salas comunitarias de agroindustria en los Centros Integradores Comunitarios, donde técnicos del INTA capacitan a vecinos en pesado, lavado, pelado y control de pH.

La jefa de la Agencia de Extensión Rural del INTA San Miguel de Tucumán, doctora Myrna Lazarte, explicó: “El INTA viene articulando con el municipio desde hace varios años, fundamentalmente desde las bases de lo que era el programa ProHuerta en temas de autoproducción de alimentos”. Y agregó: “Ahí están usando un brixómetro para evaluar cómo va la cocción”, bajo normas municipales de inocuidad.

De la fruta al frasco: los números que sorprenden

La primera producción arrojó 1.251 frascos de mermelada y 300 botellas del licor artesanal “Naranchello”. Con ese volumen nació la marca cooperativa LA MIGUE, mermelada tucumana. Además, 43 vecinos y vecinas recibieron certificación en Buenas Prácticas de Manufactura, una herramienta clave para salir al mercado formal.

Parte de lo producido se destinó a comedores populares y el resto se comercializó en ferias municipales, con apoyo técnico del municipio. Desde la comuna aseguraron que el objetivo es generar ingresos familiares sostenibles y explorar nuevas materias primas para futuros procesos.

Economía circular: del árbol al abono

El proceso no termina en el frasco. Las cáscaras y descartes van al Compostaje Municipal en el campus Yolanda Ortiz y se transforman en abono de alta calidad, que vuelve gratis a quienes mantienen huertas. Lazarte sintetizó: “La propuesta técnica busca que el vecino elabore para autoconsumo, distribuya en comedores o comercialice el producto”.

La naranja agria dejó de ser un problema de barrido para convertirse en un producto premium, generando empleo, soberanía alimentaria y una verdadera economía circular en pleno ámbito urbano.

Más para leer

Poses, saltos y un centenar de chicos: la primera batalla de farmear aura en Villa María
Tendencias
La fiebre del 'aura' llegó a las plazas de Río Negro y nadie puede pararla
Tendencias
El enólogo que convirtió a la Patagonia en su laboratorio: sidra de hielo, espumante de tulipán y un proyecto que lo acerca a la jubilación
Tendencias
Cierre a todo o nada: lo que no podés dejar de hacer en la última jornada de la Expo Rural
Tendencias
Dejó la playa por las montañas de Neuquén: su historia y el proyecto que conquista corazones
Tendencias
El programa que financia tu música: grabá en un estudio de primer nivel sin gastar un centavo
Tendencias