De los Grand Slams a Rosario: la tenista que vuelve a su segunda casa para los Suramericanos
Llegó a los cuatro Grand Slams y ahora vuelve a la ciudad que la adoptó para competir en los Juegos Suramericanos. Pero no llega en su mejor momento: una lesión la obligó a cambiar los planes.
Con apenas 19 años, Luisina Giovannini ya sabe lo que es pisar las canchas más importantes del mundo. Tras completar la gira por los cuatro Grand Slams de la temporada, la cordobesa radicada en Rosario apunta ahora a los Juegos Suramericanos, que se disputarán en la ciudad. Su presente, sin embargo, no es sencillo: atraviesa la recta final de una rehabilitación que condicionó sus últimas presentaciones.
En una charla con el streaming Saque y Volea, la tenista contó cómo se prepara para llegar en óptimas condiciones al certamen continental. “Vengo con una lesión de hace un tiempo, entonces estoy recuperándome para poder estar al 100% en los Juegos”, explicó, y sumó: “Voy entrenando a full en lo que se puede, viendo cómo me voy sintiendo para estar en la mejor forma y representar a Argentina de la mejor manera”.
La joven también se refirió al cambio de superficie que implica pasar del cemento al polvo de ladrillo, un desafío que no la asusta: “Los sudamericanos estamos acostumbrados a jugar en esta superficie, así que no es un cambio que nos dificulte mucho”. En ese punto, recordó el dolor que la obligó a abandonar su partido en el US Open ante una rival italiana.
Jugar de local, una motivación extra
Nacida en Córdoba pero instalada en Rosario desde hace ocho años, Giovannini vive esta previa con un tinte afectivo especial. El certamen le permitirá competir ante el público que la vio crecer. “Hace 8 años que estoy en Rosario y es como mi segunda casa”, afirmó. “Mis papás estuvieron acá, yo me fui a vivir a otros lados pero volví, y siempre me trataron como una más. En la Federación me recibieron muy bien y jugué los torneos de chica acá. Jugar los Suramericanos va a ser jugar de local básicamente, porque tengo mucha gente conocida que va a poder estar acompañando”, agregó.
La exigencia del alto rendimiento
La rutina de la élite no da tregua, y Giovannini lo sabe. Detalló cómo compone sus jornadas de entrenamiento: “Suelo entrenar por la mañana físico aproximadamente dos horas, después dos horas de tenis o un poquito más, y hay días que también entrenamos a la tarde. Se van acumulando horas de lunes a sábado; es un cansancio constante al que el cuerpo se va acostumbrando”.
El 2026 marcó un hito en su carrera al lograr meterse en los cuadros de los cuatro Grand Slams, un objetivo cumplido que le dejó una experiencia invaluable. “Pude conocer el nivel, sumar la experiencia de cómo se entrena y cómo se vive en ese circuito”, sostuvo. Sobre el US Open, destacó: “Estás con las mejores jugadoras del mundo, compartís vestuario, las cruzás en los comedores y el club está siempre lleno. Para mí es muy importante, siendo mi primer año como profesional, haber tenido esa vivencia”.
Esfuerzo, familia y referentes
Hija de un ex campeón mundial de ciclismo, Luisina reflexiona con madurez sobre su proyección. “Siempre trato de hacer lo mejor que puedo y lo que está a mi alcance; los resultados son fruto del trabajo y del esfuerzo”, aseguró. “Me fui muy chiquita de mi casa y hoy valoro mucho eso. Lo que logré es fruto del esfuerzo no solo mío, sino de mi familia y de mi equipo”.
En cuanto a sus modelos a seguir, no duda: “Mis referentes siempre fueron Roger Federer y Ashleigh Barty; me gustaba la tranquilidad que tenían dentro de la cancha, su paciencia y su estilo de juego”.