De Narváez se queda con los casi 1.000 locales de Día: el precio que pagó
Francisco de Narváez ya tiene ChangoMás. Ahora sumó otra cadena con casi 1.000 locales en todo el país, pero el negocio que compró venía perdiendo millones: cuánto puso y qué pasa con las sucursales.
El Grupo De Narváez (GDN) cerró un acuerdo para quedarse con el negocio de Supermercados Día en la Argentina. La operación, que la firma de Francisco de Narváez pactó por US$ 53,8 millones, implica la salida de la compañía española del mercado local y uno de los movimientos más relevantes que registró el sector supermercadista en los últimos años, según consignó la revista Forbes.
La empresa ibérica oficializó la transacción a través de un comunicado. Allí confirmó que vendió su filial argentina a Dorinka S.R.L., una sociedad que queda bajo el control de la compañía de De Narváez. El pago, según lo informado por Grupo Día, se efectivizará cuando se complete el traspaso, previsto para el 12 de noviembre.
Qué se lleva el grupo de De Narváez
Con esta compra, GDN suma un formato que hasta ahora no tenía en su portfolio. La empresa ya opera la cadena ChangoMás, pero Día le aporta un perfil distinto: locales de proximidad, superficies más chicas y una red extendida de sucursales repartidas por los barrios.
La dimensión del negocio adquirido es considerable: Día cuenta en el país con cerca de 1.000 puntos de venta, entre bocas propias y franquicias.
No es la primera vez que el empresario apuesta fuerte al retail alimenticio. En 2020 ya había concretado una operación de gran escala con la compra de Walmart Argentina, que incluyó más de 90 locales y una plantilla cercana a los 9.500 trabajadores.
Por qué Día dice adiós al país
La venta se enmarca en un proceso de reestructuración que la compañía española viene desarrollando desde hace varios años. En ese camino ya se desprendió de negocios ligados a grandes superficies y a actividades no alimentarias, y también se retiró de Portugal y de Brasil.
Los números de la filial argentina explican en parte esa decisión. En los doce meses cerrados en junio de 2026, el negocio local acumuló pérdidas por 54 millones de euros y registró una salida de caja de 14 millones de euros.
El contexto tampoco ayuda: el traspaso se concreta en un momento complicado para las cadenas supermercadistas, atravesadas por la caída del consumo, los cambios en las modalidades de compra y las dificultades para sostener la rentabilidad.