De Peñarol a la gloria con UPCN: la historia de Gustavo Molina que pocos conocen
¿Sabías que Gustavo Molina estuvo a punto de ser policía? Conocé el insólito encuentro que lo llevó a la gloria con UPCN y la promesa que lo dejó pelado.
Pocos saben que antes de ser el histórico referente de UPCN San Juan Vóley, Gustavo Molina soñaba con el fútbol y hasta llegó a jugar en Primera División. En una entrevista con Canal 13, el exjugador reveló cómo estuvo a punto de abandonar todo y el insólito encuentro que le cambió la vida.
Molina comenzó su carrera como delantero en Sportivo Peñarol, donde compartió equipo con Ariel "Oso" Agüero y fue dirigido por José "Pepe" Bravo. "Era nueve y hacía goles. Muchos me decían que podía haber llegado más lejos en el fútbol que en el vóley", recordó entre risas. Sin embargo, una serie de situaciones personales y deportivas lo alejaron del fútbol, abriéndole las puertas a otro deporte casi por casualidad.
Del barrio al vóley
A los 18 años, Molina empezó a jugar al vóley gracias a sus amigos de una Unión Vecinal. "Yo no quería ir, pero un día fui y ese entrenador fue quien me llevó para todos lados. Mi ventaja era la altura", contó. Su carrera continuó por Santo Domingo, Universidad y Obras San Juan, donde debutó en la Liga Nacional en la temporada 2001/2002. "Me pagaban 250 pesos y tuve la posibilidad de compartir equipo con jugadores de enorme trayectoria. Ahí empezó realmente mi carrera", señaló.
El llamado que cambió su vida
Uno de los momentos más emotivos fue cuando recordó que estuvo a punto de abandonar el deporte tras el descenso de Obras en 2009. Había iniciado los trámites para ingresar a la Policía de San Juan y abrió un negocio de forrajería con su madre. "Ya tenía todo listo para entrar a la Policía. Pensaba que mi etapa en el vóley había terminado", confesó. Pero un encuentro casual cambió todo: "González, el utilero de UPCN, entró un día al negocio para comprar alimento para perros y me preguntó qué iba a hacer. Le dije que ya no jugaba más. Me insistió para que fuera al club y terminé dejando todo para volver al vóley".
En su primera Liga con UPCN salieron subcampeones contra Bolívar. "Yo sabía que técnicamente quizás no estaba al nivel de varios compañeros, pero en el esfuerzo sabía que podía igualarlos", afirmó. Luego, la salida de Porporato por problemas personales le dio la oportunidad que esperaba. "Los referentes me dijeron que esa Liga podía cambiar mi vida si aprovechaba la oportunidad. Y así fue". UPCN levantó el título y Molina fue elegido mejor bloqueador del torneo.
El campeón que prometió raparse
Otra anécdota inolvidable fue la promesa que hizo antes de una final histórica ante Bolívar. Con su tradicional cabellera enrulada, lanzó un desafío: "No me gustaba que me tocaran el pelo, pero dije que si salíamos campeones me pelaba". UPCN dio vuelta una serie imposible y Molina cumplió, en una imagen que quedó grabada entre los hinchas.
De jugador a líder
Con el tiempo, Molina se transformó en un referente del plantel. "Armoa me fue formando para el rol que tengo hoy. Me hacía hablar con los compañeros, ordenar el equipo y asumir responsabilidades. Ahí aprendí mucho sobre liderazgo", explicó. Actualmente trabaja cerca del cuerpo técnico y en el armado del plantel. "Soy un apasionado del deporte y tengo un amor enorme por UPCN. Trato de hacer todo para que el club siga estando arriba".
Confirmó que la pretemporada comenzará el 11 de agosto, con miras al Campeonato Sudamericano de Clubes. "Serán entre nueve y diez semanas muy duras de trabajo, con arena, pileta, gimnasio y mucho salto. El plantel ya está prácticamente armado y vuelve Tomás Ruiz como líbero". El objetivo es claro: "UPCN siempre sale a competir. Nuestro objetivo es estar en el podio".
Una mirada sobre el vóley argentino
Molina también analizó el presente del deporte y cuestionó el "Modo Tour" de la Liga Argentina. "Resignar las localías le hace muy mal al vóley. Todo está armado para que jueguen los equipos de Buenos Aires. Los clubes del interior hacemos un esfuerzo enorme viajando y concentrando, mientras muchos terminan dejando la Liga para irse al exterior por cuestiones económicas", criticó. Además, mostró preocupación por el deporte de base en San Juan: "Hoy hacen falta más formadores que entrenadores".
Con la experiencia de quien vivió todas las etapas, Molina dejó un mensaje: el talento es importante, pero el esfuerzo, la perseverancia y estar preparado cuando aparece la oportunidad son los pilares que marcaron su camino y el de UPCN San Juan Vóley.