De Río Gallegos a Gaiman: la increíble cadena de favores que reunió a Gastón con su dueña
¿Hasta dónde llegarías por un ser querido? Una mujer cruzó todo el país para reencontrarse con su perro, y en el camino descubrió que la solidaridad no tiene límites. Conocé la historia completa de Gastón y Miriam.
Un perro llamado Gastón logró reencontrarse con su dueña, Miriam Dopazo, tras un viaje de más de mil kilómetros que unió a desconocidos en una red de solidaridad. La travesía, que comenzó en Río Gallegos y terminó en Gaiman, fue posible gracias a la colaboración de varias personas que se turnaron para cuidarlo y trasladarlo.
Miriam, quien actualmente reside en Neuquén por motivos laborales, había dejado a Gastón al cuidado de su ahijada en Río Gallegos cuando se mudó. Pero el vínculo entre ellos era tan fuerte que decidió organizar el reencuentro. Fue así como se gestó una cadena de favores que incluyó paradas en Piedrabuena y Comodoro Rivadavia antes de llegar a destino.
“Lo que uno cree que es imposible, cuando nos unimos, es posible. Deja de ser un imposible”, expresó Miriam, emocionada al recordar la solidaridad de todos los que participaron.
¿Quiénes ayudaron en el traslado?
Durante el recorrido, Gastón pasó por distintas casas, donde recibió alimento, galletitas y hasta un lugar para dormir. Una de las piezas clave fue Romina López, de Piedrabuena, quien se encargó de coordinar la logística y de juntar dinero para cubrir parte de los gastos del viaje.
Además, un veterinario colaboró con la vacuna antirrábica necesaria para el traslado, y otras personas ofrecieron alojamiento y asistencia en el camino.
El emotivo reencuentro
El momento del reencuentro fue inolvidable. Miriam contó que Gastón primero reconoció los olores familiares y, cuando encendieron las luces, pudo verla y reconocerla: “Ahí se puso re feliz”. El perro también se reencontró con una de las gatas con la que había convivido durante años.
La historia de Gastón comenzó en 2013, cuando Miriam lo adoptó con apenas tres meses de vida. Su hija lo había encontrado en el Parque de Mayo de Bahía Blanca, donde una mujer intentaba abandonarlo en las vías del tren. En 2018, Miriam y Gastón se mudaron a Río Gallegos junto con las dos gatas.
El viaje también estuvo marcado por la pérdida de una de las gatas, que falleció a los 17 años. Miriam pudo acompañarla hasta el final y recordó las palabras del veterinario sobre la importancia de estar al lado de los animales durante toda su vida.
“Uno no abandonaría un hijo”, sostuvo Miriam al reflexionar sobre la responsabilidad de tener una mascota. Y concluyó: “La casa no es el lugar físico, la casa es uno, el que está con ellos”.