De testigo estrella a condenada: el giro judicial que nadie vio venir en Rosario
Cinco años y cuatro meses de prisión efectiva, un chalet en Funes y una trama de extorsiones que llegó hasta la cárcel de Marcos Paz: así se derrumbó el rol de testigo estrella de Mariana Ortigala, la mujer que declaró contra Alvarado y terminó condenada junto a Los Monos.
La corredora inmobiliaria rosarina Mariana Ortigala, conocida por sus vínculos con el entorno de Los Monos, fue condenada a cinco años y cuatro meses de prisión efectiva por una serie de extorsiones y una maniobra inmobiliaria fraudulenta. La pena se acordó en un juicio abreviado y fue homologada por el juez penal Lisandro Artacho en el Centro de Justicia Penal.
La resolución no cierra su historial judicial: aún tiene pendiente una causa en la Justicia Federal por presunto lavado de activos y el subalquiler de un departamento a personas vinculadas al narcotráfico.
El entramado de extorsiones a El Califa
Uno de los ejes del acuerdo abreviado fue la extorsión contra Cristian Quinteros, dueño de la cadena de lotería El Califa. Según la investigación, Ortigala y su entonces pareja, Sebastián Felipe, participaron de una seguidilla de amenazas entre 2021 y 2022 para obtener 1,5 millones de dólares a cambio de una supuesta protección para el empresario y sus negocios.
Detrás de esa maniobra, los investigadores ubicaron a Ariel “Guille” Cantero, quien impartía directivas desde la cárcel federal de Marcos Paz y ya había acordado una pena de siete años en la misma causa. Cantero utilizaba un teléfono fijo del pabellón donde estaba alojado y mantenía comunicaciones frecuentes con Ortigala, según se desprende de los registros de visitas y llamadas incorporados.
En marzo de 2021, Felipe habría abordado a Quinteros en el gimnasio La Estación, en Fisherton, para transmitirle el pedido de dinero. Ante la negativa, la presión escaló: los locales de El Califa fueron blanco de ataques a tiros y de hechos con bombas molotov. Para Ortigala y Felipe, uno de los episodios centrales quedó encuadrado como extorsión agravada por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.
El chalet de Funes y la estafa a un hombre enfermo
El otro capítulo de la condena está relacionado con un chalet en calle Alberdi al 1400, en Funes. La víctima fue Marcelo “Tati” Rodríguez, un hombre mayor con graves problemas de salud que murió en noviembre de 2021. De acuerdo con la investigación, Ortigala lo conoció a través de vínculos familiares y comenzó a visitarlo con frecuencia, primero en su domicilio y luego en el geriátrico Edad Dorada, de Roldán, donde estaba internado.
Para la Fiscalía, esa relación le permitió ganarse su confianza y avanzar sobre la propiedad. La acusación sostuvo que se confeccionó documentación que indicaba que Ortigala había pagado 2,2 millones de pesos en efectivo por el inmueble, aunque ese dinero nunca habría sido entregado. La maniobra incluyó además documentación falsa que permitió inscribir el chalet a su nombre.
Por este hecho fue condenada por estafa, falsedad ideológica de documento público y privado, y uso de documento privado y público falso.
De sobrevivir a un ataque a declarar contra Alvarado
El nombre de Ortigala cobró notoriedad mucho antes de esta condena. En 2020 sobrevivió a un ataque a tiros en Roldán, relacionado con una disputa entre organizaciones criminales. Tiempo después declaró en el juicio contra Esteban Alvarado, y su testimonio fue clave para la condena a prisión perpetua del empresario narco.
Su cercanía con el entorno de Los Monos quedó luego bajo la lupa de los investigadores. Las comunicaciones y vínculos con Cantero pasaron a formar parte de distintas investigaciones, entre ellas la de los aprietes al dueño de El Califa. Ortigala fue detenida el 11 de septiembre de 2023 en Funes, por orden de la Fiscalía, y desde entonces permanece privada de su libertad.
A ese expediente provincial se suma una investigación federal que sigue abierta. Allí se analiza el subalquiler de un departamento en avenida Francia, en Rosario, que habría sido utilizado por una persona vinculada a una causa por narcotráfico, además de presuntas maniobras de lavado de activos.