De Trelew a las cumbres neuquinas: la historia del guía que convirtió su pasión en profesión
¿Qué lleva a alguien a dejar la playa por la montaña y convertir esa pasión en un proyecto de vida? La historia de Lucas Puerta, el guía que fundó Pioneros Trek y hoy forma una comunidad de montañistas en Neuquén.
Lucas Puerta dejó atrás las playas de Trelew hace 25 años y encontró en las montañas de Neuquén una vocación que hoy lo tiene al frente de Pioneros Trek. Desde Centenario, este guía habilitado por el ministerio de Turismo provincial lidera una comunidad que crece día a día.
Su vínculo con la naturaleza nació en la costa atlántica, pero fue en la cordillera donde encontró su verdadero rumbo. Llegó a Neuquén para estudiar la licenciatura en Turismo en la Universidad Nacional del Comahue y, sin proponérselo, el paisaje comenzó a transformar su destino.
“Yo vivía en Trelew, donde íbamos mucho a la playa, y acá en Neuquén me acerqué mucho a la montaña. Toda mi carrera profesional siempre se vinculó a estar en la montaña”, recuerda.
La decisión de dedicarse al trekking no fue inmediata. Primero fue una afición por viajar y conocer lugares, que con el tiempo se convirtió en una especialización en turismo aventura y actividades al aire libre. Pero el paso definitivo llegó antes de la pandemia, cuando decidió formarse como guía.
El momento en que todo cambió
“Supe en ese momento que era lo que siempre quise hacer como profesión”, confiesa Puerta. Esa certeza lo llevó a emprender un camino que no estuvo exento de dudas. El desafío no fue el riesgo de la montaña, sino la incertidumbre de apostar por un sueño.
Las primeras salidas fueron pequeñas, pero mantuvieron intacta la esencia: compartir la pasión por la montaña. “Siempre iba con la idea de disfrutar y compartir mi pasión con otras personas. Y esa idea se fue contagiando de persona a persona y hoy somos una gran comunidad de montaña”, relata.
Hubo momentos en que decidió detenerse. “Abandoné en unos momentos, pero nunca dejé de soñar. Quizás abandoné para tomar fuerza y volver con confianza”, cuenta. Y así nació Pioneros Trek, un emprendimiento en Centenario que va mucho más allá de llevar turistas de un punto a otro.
Aprender a caminar con autonomía
La propuesta incluye una Escuela de Montañismo que busca preparar a las personas para desenvolverse solas en la montaña. Entrenamientos semanales en la barda, talleres de técnicas y salidas mensuales adaptadas a distintos niveles forman parte del programa.
También hay proyectos de mayor exigencia, como Volcanes Neuquinos, que propone ascender el Lanín, Copahue, Tromen y Domuyo, o Senderos Andinos, con travesías de gran recorrido vinculadas a la Huella Andina.
Para Puerta, cada salida se sostiene sobre tres pilares: “La experiencia es como un triángulo con tres lados: seguridad, aprendizaje y disfrute”. A eso le suma un cuarto: compartir el camino con otros apasionados.
La montaña también está cerca
Uno de los mensajes que más repite es que no hace falta una gran expedición para encontrar paisajes maravillosos. “Hay lugares que pasamos todos los días cuando vamos al trabajo o muy cerca de nuestra casa y no nos imaginamos que pueden ser maravillosos para salir a caminar”, explica.
Tras la pandemia, notó un crecimiento en el interés por las actividades al aire libre, lo que representa una oportunidad pero también un desafío: responder a una demanda que busca experiencias auténticas.
El amanecer y el abrazo de cumbre
Si hay un momento que lo emociona especialmente, es el amanecer. “Cuando venís caminando en la noche y en el momento en que el sol calienta tu cara, ese momento es mágico y de mucho aliento”, describe.
También valora el “momento cumbre”: ese instante en que los caminantes se abrazan al llegar a la cima. “Es muy emocionante porque compartís la emoción de tu compañero por todo el camino y esfuerzo recorrido juntos”, dice.
Un territorio que sorprende
Puerta define a Neuquén como un destino con identidad, naturaleza prístina y rincones por descubrir. Pero lo que completa la experiencia, según él, es la gente. “Siempre hay alguien que te acompaña, ya sea un guía, un poblador, un compañero de expedición o incluso un zorrito que te sigue en la montaña”, comenta con una sonrisa.
Esa hospitalidad genera un vínculo que permanece y conecta al visitante con la provincia para siempre.
Una actividad que multiplica oportunidades
Aunque Pioneros Trek es un emprendimiento unipersonal, Puerta trabaja en red con otros prestadores y profesionales. “El trabajo es multiplicador de empleo porque se benefician muchos otros emprendedores: el rental, los alojamientos, los gimnasios, las tiendas de ropa outdoor, el poblador local. En fin, es una cadena de valor muy grande”, destaca.
También valora el acompañamiento recibido en capacitación y financiamiento, como el curso de guía del Consejo Provincial de Educación y el apoyo para adquirir equipamiento. “Es importante tener reglas claras y acompañamiento porque permite trabajar en un marco de previsibilidad para el emprendedor”, sostiene.
El sueño de llevar más personas a la montaña
Lucas sueña con que más personas se acerquen a la montaña como una experiencia transformadora. “Que nos ayuda a mejorar en nuestra vida diaria y que abre la puerta a nuevas experiencias con contacto con la montaña y la naturaleza”, afirma.
Su historia comenzó hace 25 años y hoy, a través de Pioneros Trek, busca que otros descubran que la montaña es mucho más que un paisaje. Para él, es un espacio para aprender, compartir y volver con otra mirada. Y en cada sendero, amanecer y abrazo de cumbre, encuentra la confirmación de que su pasión se convirtió en su forma de vida.
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