De un local a 32 en diez años: los super chinos que le pelean el mercado a las grandes cadenas en Comodoro
Los supermercados chinos ya mueven unas 100.000 compras por mes en Comodoro, mientras las grandes cadenas pierden terreno. Cómo lograron expandirse y qué pasa con el empleo.
En una década, Comodoro Rivadavia pasó de tener un único supermercado de origen chino a contar con 32 habilitados, y la expansión no se detiene: se proyectan tres o cuatro aperturas más. El fenómeno ya moviliza unas 100.000 transacciones mensuales, según un informe de la UNPSJB, mientras las grandes superficies perdieron terreno.
Lo que en 2016 era una novedad sobre calle San Martín se convirtió en un actor central del comercio minorista local. Hoy, los supermercados chinos combinan proximidad, precios competitivos en ciertos productos, amplios horarios y variedad de rubros para ganarse un lugar en el bolsillo de los comodorenses.
De ADC a más de 30 locales: la historia de una expansión acelerada
El primer local, ADC, abrió en 2016 en pleno centro, pero su desembarco no fue sencillo. Ese año, los empresarios fueron interceptados en un control sobre la Ruta Nacional 3 con 2 millones de pesos en efectivo que no pudieron justificar, y terminaron procesados por la Justicia Federal. Pese a ese escollo, el local se habilitó y abrió el camino para otros.
Le siguieron Ballena Franca en Kilómetro 8, Elin Market sobre avenida Estados Unidos, y luego comercios en calle Alem, avenida Rivadavia y avenida Polonia. Pero el crecimiento fuerte llegó en los últimos tres años: buena parte de los 32 establecimientos actuales son de esa etapa reciente.
Detrás de esa expansión hay una organización particular. Fuentes cercanas a los propietarios contaron a ADNSUR que existen al menos dos grandes grupos de comerciantes, que se conocen entre sí aunque no comparten sociedad. Algunos tienen más de un local, como el dueño de Elin Market, y hay casos de empresarios con comercios en Rada Tilly y en distintos puntos de la zona sur.
Quienes llegan nuevos suelen comprar terrenos privados y cuentan con contactos de los ya instalados. “Los que manejan los grupos, que son dos o tres, son los que cuando quiere venir un nuevo supermercadista les hacen un poco la gestión para ingresar en Comodoro”, explicó una fuente del Centro de Empleados de Comercio.
Entre ellos rige una regla informal: mantener al menos siete cuadras de distancia entre un supermercado chino y otro para no competir por los mismos clientes. Esa norma no siempre se respetó y generó roces, sobre todo en el corredor de avenida Rivadavia, aunque hoy las relaciones estarían más tranquilas.
Más de 100.000 compras mensuales: por qué los elige la gente
El crecimiento territorial se refleja en las ventas. Según un estudio del Observatorio de Economía de la UNPSJB, las grandes superficies pasaron de unas 800.000 transacciones mensuales en 2017 a cerca de 600.000 en febrero de 2026, una caída de casi el 25%. En el mismo período, los mayoristas treparon de 30.000 a 100.000 operaciones.
Los supermercados chinos no figuran en las estadísticas del INDEC, pero el Observatorio calculó que, cuando relevó 28 locales, generaban alrededor de 100.000 transacciones mensuales. Hoy, con 32 habilitados, ese volumen equivale a una sexta parte de lo que mueven las cadenas tradicionales.
La ventaja principal es la cercanía: en muchos barrios hay un supermercado de este tipo a pocas cuadras, con bebidas, alimentos, limpieza, perfumería, verdulería, carnicería y fiambrería en un mismo lugar. El precio también juega, sobre todo en bebidas y productos de consumo masivo.
150 puestos frente a más de 1.000: las condiciones laborales y los conflictos con Comercio
La diferencia en empleo es contundente. Los 32 supermercados chinos generan, en promedio, entre cuatro y cinco puestos cada uno, unas 150 personas en total. Muchas tareas las hacen los propios dueños o sus familias, y algunos sectores como carnicerías o verdulerías funcionan tercerizados.
Enfrente, las grandes cadenas suman unos 1.050 empleados: La Anónima tiene 550 en ocho sucursales, Carrefour 150 en dos, ChangoMás 140 en dos, Jumbo 110 en una y Cooperativa Obrera cerca de 200 en ocho locales.
El gremio de Comercio denuncia reiteradas irregularidades: trabajadores sin registrar o declarados por jornadas de cuatro horas que en la práctica cumplen ocho o incluso doce. El control se complica porque los propios empleados niegan la situación por temor a perder el trabajo. “Ante la necesidad que hay, los empleados prefieren no quejarse e incluso hasta cubrirlos para no perder el trabajo”, señalaron desde el sindicato.
Desde el C.E.C. atribuyen parte de los problemas a diferencias culturales y al desconocimiento de las leyes laborales argentinas, pero aclaran que las normas rigen para todos y que siguen realizando controles.
Un fenómeno que todavía está creciendo
Diez años después de la primera apertura, los supermercados chinos dejaron de ser una rareza para convertirse en un jugador clave del comercio minorista de Comodoro. Con 32 locales habilitados y nuevas aperturas en camino, la transformación del mapa comercial parece lejos de terminar.