De un viaje a España a una fábrica en San Martín: el secreto detrás de la tortilla que conquistó las góndolas argentinas
¿Una simple tortilla puede construir un imperio millonario? Seis amigos vieron en España lo que nadie hacía aquí, arriesgaron todo y hoy su fábrica produce decenas de miles de unidades al mes. El increíble viaje de un producto de góndola que nació de unas vacaciones.
Lo que empezó como una simple curiosidad en un supermercado europeo se transformó en un emprendimiento que mueve millones. Un grupo de amigos de Pilar vio en España un producto que en Argentina no existía y decidió arriesgarse. Hoy, su tortilla de papas envasada al vacío está en cadenas de supermercados de todo el país y proyecta una facturación estratosférica para el año que viene.
La historia de Ueno Foods comenzó en 2022, cuando Ignacio Santa Cruz, Ignacio Belderrain, Ariel Morena, Carlos Guido Gaziglia, Matías García Laplaza y Federico Morena viajaron a España con sus parejas. En la góndola de un supermercado local, algo les llamó poderosamente la atención: tortillas de papa envasadas al vacío, listas para comer. La prueba fue reveladora.
“Nos llamó la atención ver góndolas con muchísimas tortillas de papa envasadas al vacío. Las probamos y nos pareció una locura; tenían un sabor espectacular, como de bodegón”, contó Santa Cruz. La idea de que ese producto masivo y de calidad podía replicarse aquí no los abandonó.
De la cocina de casa a la primera producción
De regreso en Argentina, con varios de los amigos en búsqueda de nuevos rumbos laborales, la idea tomó forma concreta. Con una inversión inicial que hoy equivaldría a unos $7,1 millones, armaron un cronograma y se pusieron a cocinar. Santa Cruz, quien confiesa no ser chef pero sí buen cocinero, realizó entre cinco y siete pruebas hasta dar con la receta ideal.
Compraron dos máquinas de envasado al vacío y las primeras pruebas las hicieron en sus propias casas. El producto inicial solo duraba siete días refrigerado, pero el sabor era tan convincente que amigos y familiares empezaron a pedir más. El crecimiento fue tan casero que, en un punto, sus parejas les pidieron que dejaran de cocinar en casa por el olor y el desorden.
Un amigo les prestó la cocina de un catering una vez por semana. Allí, la producción escaló de 50 a 150 tortillas semanales, que vendían entre su círculo cercano. El nombre de la marca surgió de manera espontánea en una reunión: alguien escribió mal “bueno” y les encantó la cercanía de la palabra “ueno”.

El desafío de industrializar el sabor casero
El siguiente salto fue alquilar la cocina de un club para producir a diario, llegando a entre 100 y 200 tortillas por día. La estrategia de ventas fue directa y personal: recorrían comercios de barrio con una mochila térmica, ofreciendo degustaciones. “Fue algo insólito porque nadie conocía el producto, pero al argentino le gusta la tortilla”, explicó Santa Cruz.
En solo seis meses ya estaban en 50 tiendas de Zona Norte. Para crecer, convocaron al resto de los socios, quienes se repartieron las áreas comerciales y administrativas. El gran reto fue industrializar el proceso sin perder la esencia. Descubrieron que la maquinaria especializada casi no existía fuera de España y, tras meses de desarrollo, lograron su propia tecnología.
“Somos la única empresa de Latinoamérica capaz de hacer tortilla de papa industrial con sabor y textura caseros”, aseguró García Laplaza. Este desarrollo les permitió dar el salto definitivo.

La planta que multiplicó el negocio
Con una inversión que superó el medio millón de dólares, financiada por familiares y amigos, inauguraron una planta industrial en San Martín, Buenos Aires. Allí trabajan 18 empleados y la capacidad de producción es abrumadora: actualmente fabrican unas 35.000 tortillas mensuales, pero la fábrica puede llegar a las 250.000.
Los números del crecimiento son elocuentes. En 2024 facturaron $90 millones. En 2025, esa cifra se disparó por encima de los $500 millones. Y para 2026, el objetivo es ambicioso: alcanzar los $2300 millones de facturación, siempre que se concreten los nuevos acuerdos comerciales en marcha.
Hoy, el producto de Ueno Foods ya está en las góndolas de grandes cadenas de supermercados, aplicaciones de delivery, dietéticas y comercios tradicionales. “Entrar a los supermercados suele ser difícil, pero a nosotros nos vinieron a buscar porque querían traer este producto desde España”, reveló Morena sobre su inusual ingreso al retail masivo.

Mirando más allá de las fronteras
El plan no se detiene. El próximo paso es ampliar la línea de productos con nuevas variedades, como tortillas con chorizo colorado o espinaca. Pero la ambición mayor está puesta en el mercado exterior. Los socios ya tienen la mira puesta en comenzar a exportar, con Uruguay y Paraguay como los primeros destinos en la región.
El sueño es claro: replicar en Sudamérica el fenómeno que ellos mismos descubrieron en aquel viaje transformador. Convertir la tortilla de papas, un ícono de la cocina casera argentina, en un producto cotidiano de góndola en todo el continente, empezando por casa.
