De una cátedra universitaria a un emprendimiento que revoluciona la alimentación: el secreto detrás de sus productos
¿Cómo una ayudante de cátedra universitaria logró crear productos que hoy se venden en todo el país? La clave está en un cambio de paradigma científico que pocos conocen.
Una ingeniera en Industrias Alimentarias transformó su formación académica en un proyecto innovador que hoy produce bebidas probióticas y vinagre de sidra orgánico con alcance nacional. Su historia demuestra cómo la perseverancia y el conocimiento especializado pueden dar vida a emprendimientos con impacto real en la salud y la nutrición.
Claudia Guzmán, egresada de la Facultad de Agronomía y Agroindustrias, creó BIOS, un emprendimiento dedicado a la elaboración de alimentos funcionales. Durante una entrevista en Radio Universidad, expresó con orgullo: “Soy una feliz y orgullosa egresada de la UNSE”, refiriéndose a la casa de estudios donde comenzó a gestarse su camino profesional.
Su interés por los microorganismos y su impacto en la industria alimentaria nació mientras trabajaba como ayudante en la cátedra de Microbiología Aplicada. En ese entonces, el enfoque académico estaba mayormente orientado al estudio de microorganismos patógenos, pero con el avance de la ciencia, comenzaron a tomar relevancia aquellos que generan beneficios para la salud, conocidos como probióticos.
Este cambio de paradigma fue determinante para el desarrollo de su proyecto. BIOS surgió inicialmente como una experiencia personal, con Guzmán elaborando productos para mejorar su propia salud y la de su entorno cercano. Con el tiempo, y a medida que crecía el conocimiento sobre la microbiota y sus beneficios, el emprendimiento logró expandirse y posicionarse en el mercado local.
Actualmente, BIOS produce bebidas fermentadas con probióticos en versiones lácteas y herbales, así como vinagre de sidra de manzana orgánico. Este último cuenta con certificaciones de calidad que permiten su comercialización a nivel nacional, marcando un hito en la industria de alimentos funcionales.
¿Qué son los probióticos y por qué son importantes?
La ingeniera explicó que los probióticos son “microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, generan beneficios en la salud”. Remarcó la importancia de incorporarlos en la alimentación diaria, especialmente frente a los efectos negativos del estilo de vida moderno, marcado por el consumo de ultraprocesados, el estrés y el uso frecuente de antibióticos.
Sus productos buscan contribuir al equilibrio de la microbiota, promoviendo la presencia de microorganismos beneficiosos en el organismo. Este enfoque responde a una creciente demanda de alternativas alimentarias que apoyen el bienestar integral, más allá de la simple nutrición básica.
La formación universitaria como base del éxito
Guzmán hizo hincapié en la importancia de la formación universitaria como base para emprender. “Lo principal es formarse. Siempre tiene que haber una necesidad real para resolver”, sostuvo, alentando a los estudiantes a animarse a llevar sus ideas a la práctica.
También remarcó la importancia de la perseverancia y de no esperar condiciones ideales para comenzar: “Puedes tener una idea brillante, pero si no pasas a la acción, no vale nada. El éxito no es una línea recta, se construye aprendiendo de los errores”. Estas reflexiones subrayan el valor de la resiliencia en el camino empresarial.
La historia de Claudia Guzmán refleja no solo el potencial de la formación pública, sino también el valor de la innovación y el compromiso con la salud. En un contexto donde los alimentos funcionales ganan cada vez mayor protagonismo, su trayectoria sirve como inspiración para quienes buscan transformar el conocimiento en soluciones tangibles y beneficiosas para la sociedad.