De una indemnización a un imperio: la argentina que apostó todo y hoy maneja 14 locales
Con solo 29 años, una argentina convirtió su indemnización en plena pandemia en un imperio de belleza. ¿Cuál fue el “tetris emocional” que la llevó de Lomas de Zamora a Miami con 14 locales y más de 130 empleadas?
Una joven de Lomas de Zamora transformó su liquidación de 600.000 pesos en una exitosa cadena de manicuría que ya cruzó fronteras. Su historia revela el “tetris emocional” de invertir hasta el último centavo en plena pandemia. Nicole Barat, de 29 años, pasó de trabajar en una multinacional a construir un negocio con más de 130 empleadas y una sede en Miami.
La chispa se encendió en el comedor de una gran empresa. Mientras sus compañeros almorzaban, Nicole Barat abría su computadora para planificar negocios. “No me imaginaba con solo 15 días de vacaciones al año. No entendía qué hacía ahí”, confesó a TN. Esa inquietud, que comenzó vendiendo pulseras en el colegio, explotó en 2020.
En medio de la crisis sanitaria, decidió renunciar. Su indemnización, 600.000 pesos que en ese momento equivalían a unos 5.000 dólares, se convirtió en su capital inicial. “Invertí hasta el último peso. Si el negocio no funcionaba, al mes siguiente, no tenía nada. Fue un tetris emocional”, recordó.
¿Cómo encontró el negocio perfecto?
Antes de dedicarse a las uñas, probó con una dietética y un “bar saludable” que operaba desde el living de su casa. Repartía los pedidos en su auto durante la cuarentena. Sin embargo, su instinto le dijo que el verdadero negocio no estaba en el producto, sino en el servicio recurrente.
“La mujer gasta mucho en estética y vuelve dos veces al mes. Ahí es donde se construye una comunidad”, explicó Nicole, quien paradójicamente no es manicura. Su talento está en la gestión, no en el esmalte.
El secreto de una expansión vertiginosa
El crecimiento no fue casual. Aplicó la estructura corporativa que aprendió como analista y supervisora en call centers. “Busqué gente que fuera mejor que yo en el servicio y me enfoqué en la excelencia”, señaló.
El gran salto llegó al ganar un reality de franquicias. El premio fue asesoramiento profesional para escalar su local de Lomas de Zamora. El resultado: 14 locales activos (propios y franquiciados), una casa matriz en Puerto Madero, más de 130 manicuras y operaciones en Miami, donde hoy supervisa personalmente.
Para Nicole, la principal barrera no es el capital, sino la mentalidad. “A quien tiene mil dólares y no se anima, le digo que hay que observar la situación del país, pero no dejar que te condicione. Yo decidí crear mi propia realidad”, afirmó.
El consejo poco convencional para empezar
Su primer gran consejo es invertir en la “futura versión” de uno mismo. Cuando no tenía dinero y buscaba ascender en lo corporativo, usaba sus tarjetas para comprar ropa que proyectara éxito.
“Iba a las entrevistas vestida para el puesto que quería, hablando bien, vendiendo un contexto. Mi mamá confiaba en mí, yo le decía ‘con el primer sueldo te pago la tarjeta’, y así lo hacía”, relató. Para ella, el desarrollo personal es el motor del desarrollo financiero.
¿Es necesario tener “la gran idea”?
Nicole desmitifica la búsqueda de la idea perfecta. “Yo tenía millones de ideas y no sabía por dónde ir. Fui a coaching para decidirme. No importa si es una cafetería o vender ropa; la idea aparece cuando conectás con un propósito más grande que tus miedos”, aseguró.
A pesar de su presencia en Miami, mantiene una mirada optimista sobre Argentina. “En la Argentina hay un nivel de consumo como en casi ninguna otra parte del mundo. Lo veo cuando viajo a Europa o Estados Unidos. Para mí, este es el lugar ideal para invertir”, afirmó.
Hoy, mientras ayuda a su familia y ve a su madre establecida en Mar del Plata gracias a uno de sus locales, Nicole no se detiene. Su filosofía final es clara: “Hay que ir por más, pero ser feliz con el hoy. Si no sos feliz hoy, tampoco va a venir ese futuro que querés”.