De Villa María a Río Grande: la historia de la profesora que lleva 38 años formando bailarines
¿Qué impulsa a alguien a dedicar 38 años a la danza? La historia de Yamili Fazarri, desde sus primeros pasos en Córdoba hasta convertirse en referente en Río Grande, con un legado que trasciende el escenario.
Yamili Fazarri, una reconocida profesora y bailarina de Río Grande, compartió su historia en el ciclo «Raíces en Movimiento» conducido por Diana Flores. Su pasión por la danza comenzó a los cinco años en Villa María, Córdoba, y hoy, tras 38 años de enseñanza, se ha convertido en un pilar de la formación artística en Tierra del Fuego.
Los primeros pasos en Córdoba
Nacida en Villa María, vivió en Córdoba hasta los 21 años. Fue su madre quien la llevó por primera vez a una academia de danza, donde tomó unas castañuelas y descubrió su destino.
A los seis años, con la profesora Liliana Dupin, rindió su primer examen. A los once, se enamoró de la danza clásica al calzarse las primeras zapatillas de punta. A los catorce, amplió su formación con danzas latinoamericanas, folclore y zapateo americano.
Su talento la llevó a integrar el Ballet Iberoamericano, dirigido por Silvia Soriach. A los 21 años, tras una audición, fue seleccionada para el cuerpo de las Nuevas Lunas de Cosquín, un hito en su carrera.
Emoción y recuerdos familiares
Durante la entrevista, Yamili mostró una blusa confeccionada por su madre cuando ella tenía cinco años. «Mi mamá no sabía coser, pero la hizo con muchísimo amor», recordó.
También enseñó una carpeta que su padre preparaba con apuntes y dibujos de su formación. «Ellos me acompañaron durante toda mi carrera. Muchas veces no agradecemos todo lo que hacen por nosotros», reflexionó.
El salto a Río Grande
Llegó a la ciudad invitada por una familia amiga. En la Biblioteca Eduardo Schmidt conoció al bailarín Víctor Hugo, quien la invitó a integrar el Ballet Río Grande. Allí también conoció a su compañero de vida, Walter Freyre.
Desde entonces, su historia quedó ligada al crecimiento de la danza fueguina.
Maestros que marcaron su camino
Alejandro Toto, bailarín del Teatro Colón, es otro nombre fundamental. Con él mantiene un vínculo desde 1999, y gracias a esa relación, Toto viajó a Río Grande para brindar seminarios y capacitaciones.
Fazarri también fue la primera profesora de danza del entonces naciente Colegio Polivalente de Arte, hoy Centro Polivalente de Arte.
Agradecimiento y legado
Al cierre, agradeció a Diana Flores: «Quiero agradecerte por este espacio. Sos un nexo entre profesoras, profesores y escuelas de danza, siempre con respeto y sin hacer diferencias».
Con casi cuatro décadas dedicadas a la enseñanza, Yamili Fazarri sigue formando nuevas generaciones. Su historia demuestra que la danza se aprende con técnica, disciplina, y el apoyo incondicional de la familia y los maestros.