Decía llevar óxido de calcio, pero el escáner mostró otra cosa: qué había adentro del camión
Un camionero chileno se presentó en Los Libertadores diciendo que llevaba óxido de calcio a granel. El escáner de rayos X mostró formas que no coincidían con los papeles y los agentes abrieron el contenedor. Lo que encontraron adentro cambió por completo la causa.
Un camión que cruzaba de Argentina a Chile por el Paso Internacional Cristo Redentor quedó bajo la lupa cuando los controles aduaneros detectaron que su carga no era la que decía llevar. En el interior del contenedor aparecieron 2,4 toneladas de fuegos artificiales y más de 101 mil paquetes de cigarrillos, mercadería valuada en torno a los 350 mil dólares.
El operativo se montó en el complejo fronterizo Los Libertadores. Allí, los agentes advirtieron inconsistencias en los papeles del transporte y resolvieron profundizar la revisión.
La declaración que no cerraba
El procedimiento se realizó el viernes 16 de octubre, cerca de las 14. Un transporte de carga conducido por un ciudadano chileno se presentó ante los controles fronterizos.
Según la documentación entregada, el vehículo trasladaba óxido de calcio a granel, un producto usado en actividades industriales. Pero esa información no coincidía con los registros electrónicos que las autoridades chilenas emplean para controlar el ingreso de mercaderías.
Las diferencias llevaron a una inspección más profunda. Los agentes echaron mano de un camión escáner de rayos X, que mostró objetos con formas que no correspondían al material declarado. Con esa evidencia, ordenaron abrir el contenedor.
Qué había dentro
En lugar del producto industrial que figuraba en los papeles, los inspectores encontraron cientos de cajas con elementos de pirotecnia y cigarrillos.
El cargamento incluía 175 cajas con 2.300 artículos pirotécnicos, entre ellos distintos tipos de fuegos artificiales, cuyo peso conjunto llegaba a los 2.400 kilos. El valor estimado de esos productos fue de 99.014 dólares.
A eso se sumaron 203 cajas con 101.349 paquetes de cigarrillos de marcas como Liverpool, Carnival, Pall Mall y Hill, valuados en otros 252.376 dólares.
En total, la mercadería secuestrada tenía un valor aproximado de 351.390 dólares, sin contar los impuestos y derechos aduaneros que pudieran corresponder.
Las autoridades chilenas investigan el intento de ingreso irregular, sobre todo porque los fuegos artificiales están alcanzados por las restricciones de la legislación de control de armas y explosivos de ese país.
Qué pasó con el conductor
Tras el hallazgo, el camionero fue detenido y quedó a disposición de la Fiscalía de Los Andes y de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI).
El sábado 17 de octubre fue presentado ante el Juzgado de Garantía de Los Andes, donde la Fiscalía lo imputó por contrabando y por infringir la normativa que regula el transporte de artículos pirotécnicos.
En la audiencia, el Ministerio Público pidió que el conductor permaneciera bajo arresto domiciliario total, pero la defensa cuestionó la necesidad de esa medida. La Justicia chilena dispuso finalmente arresto domiciliario nocturno, entre las 19 y las 7, y la prohibición de abandonar Chile. También fijó un plazo de cinco meses para el desarrollo de la investigación.
El camión quedó incautado, ya que las autoridades consideran que puede aportar elementos de prueba para determinar cómo se organizó el traslado de la mercadería y quiénes participaron de la operación.
La investigación buscará establecer el origen de los productos, su destino y las posibles responsabilidades de otras personas involucradas en el transporte a través de la frontera entre Mendoza y Chile.