Declaración clave en el caso del vuelo privado: La secretaria del piloto habló de una “invitación” que complica a Adorni
Una testigo declaró que el vuelo privado de Adorni fue una “invitación” gestionada por el periodista Marcelo Grandio, quien pidió no facturarlo. Su testimonio y el del piloto contradicen la versión oficial. ¿Qué más revelaron los mensajes de WhatsApp y la carta documento que complican el caso?
Una nueva declaración judicial en la causa por el viaje en avión privado del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, introduce un elemento que contradice su versión pública. La secretaria del piloto involucrado testificó que el periodista Marcelo Grandio gestionó el traslado como una “invitación” para Adorni, solicitando incluso que no se emitiera factura.
Este testimonio cobra especial relevancia porque contrasta directamente con lo afirmado por Adorni, quien aseguró en conferencia de prensa haberse hecho cargo personalmente de todos los gastos del viaje familiar. La investigación judicial busca determinar los detalles del financiamiento y si existió alguna contraprestación.
¿Qué dijo la testigo clave?
La mujer, que trabaja con el piloto y broker Agustín Issin Hansen, declaró ante el juez Ariel Lijo. Ratificó que el vuelo fue abonado por Marcelo Grandio y aportó a la causa conversaciones de WhatsApp que mantuvo con el periodista.
Según su relato, estos intercambios se produjeron el 17 de febrero, durante la venta del pasaje desde Punta del Este. La testigo es, además, la persona que aparece en la pista con chaleco durante la operatoria del vuelo, lo que la sitúa en el centro de la logística.
El pedido de no facturar y la operatoria “empty legs”
En su declaración, la secretaria explicó que desde el inicio Grandio le señaló que el traslado era una invitación para Adorni. Incluso, el periodista le pidió expresamente que no se emitiera factura por el servicio, aunque desde la empresa aeronáutica le indicaron que debía facturarse de todos modos.
La testigo también detalló que Grandio le pidió “vender alguna plaza del vuelo que volvía vacío para aminorar costos porque era una invitación”. Esta práctica, conocida como “empty legs”, permitió vender tres pasajes adicionales (dos en el vuelo de regreso del 12 de febrero y uno en la ida del 17 de febrero), descontándose 1.800 dólares del costo total, que fue de 3.000 dólares.
La declaración del piloto y la facturación
Previamente, el propio piloto Agustín Issin Hansen había declarado ante el juez Lijo. Explicó que, actuando como intermediario, le compró a la firma Alpha Centauri diez viajes por un total de 42.250 dólares.
Uno de esos traslados fue adquirido por la productora de Grandio, Imhouse S.A., y luego utilizado por Adorni. La factura correspondiente al tramo de regreso fue emitida recién el 9 de marzo por alrededor de 3000 dólares, con un retraso atribuido a que Issin se encontraba de viaje.
Issin fue contundente al afirmar que tanto el pasaje de ida como el de vuelta fueron abonados por Grandio. Respecto al vuelo de regreso, indicó que los 3000 dólares se pagaron en efectivo a través de un tercero, coordinando la entrega mediante mensajes y audios de WhatsApp, de los cuales dijo tener respaldo.
Las hipótesis de la investigación y la carta documento
El expediente judicial analiza si el presunto pago de Grandio pudo estar vinculado a una retribución de favores con Adorni, en el marco de contratos con la TV Pública. Otras líneas de investigación incluyen la posibilidad de un presunto enriquecimiento ilícito o negociaciones incompatibles con la función pública.
Un dato llamativo incorporado a la causa son mensajes posteriores al pago. Según la testigo, tras la operación, Marcelo Grandio envió una carta documento en la que desconoció la factura emitida y sostuvo que él no había realizado el pago correspondiente al vuelo.
Por el momento, Grandio no ha sido citado a declarar como testigo. Fuentes vinculadas a la causa indican que no se descarta que pueda ser convocado en calidad de imputado, dependiendo de cómo evolucione la investigación.
El piloto Issin Hansen también aclaró que, según sus registros, no hubo otros viajes previos de Manuel Adorni en las mismas condiciones, descartando una práctica habitual.