Declaración en el juicio: “Me cegué, saqué el arma y disparé”
En medio del juicio, el acusado rompió su silencio con frases que dejaron sin palabras a todos en la sala. ¿Qué escuchó ese día que lo llevó a perder el control por completo?
Un peluquero acusado de homicidio rompió el silencio en la sala del tribunal con una confesión escalofriante. Abel Guzmán, imputado por la muerte de un compañero de trabajo en el barrio de Recoleta, prestó declaración durante la audiencia y reveló detalles íntimos del momento del crimen que dejaron atónitos a los presentes.
Sus abogados defensores, Claudio Domingo Severino y Ricardo Alfredo Sanetti, habían anticipado al tribunal que su cliente iba a declarar. La audiencia avanzó con la lectura de cargos, y luego llegó el turno de Guzmán, quien tomó la palabra para contar su versión de los hechos.
¿Qué desencadenó la tragedia?
“Mi día arrancó a las 10. Fui como todos los días y me dijeron que íbamos a hablar de mi indemnización”, comenzó relatando el acusado. Según su testimonio, mientras esperaba, escuchó una conversación que lo dejó fuera de sí.
“Escuché que Medina le dijo a Verdini que me iban a echar, que ya tenían a otro empleado y que al día siguiente no iba a trabajar más”, continuó Guzmán. Esa información, según él, fue el detonante de una reacción violenta e incontrolable.
La confesión que congeló la sala
“Me puse mal, no esperaba esa respuesta por los años que lo conozco. No medí las consecuencias”, admitió el peluquero. Pero fue lo que dijo a continuación lo que generó mayor impacto entre jueces, fiscales y asistentes al juicio.
“Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé”, declaró textualmente Abel Guzmán. Esas palabras, pronunciadas con voz entrecortada, describen el momento exacto en que, según su propia versión, perdió el control y cometió el hecho por el que ahora está siendo juzgado.
La audiencia continuó con la presentación de pruebas y testimonios. Los abogados defensores trabajan en estrategias para atenuar la responsabilidad de su cliente, mientras la fiscalía busca demostrar la intencionalidad del acto.
El caso, que conmocionó al barrio de Recoleta, sigue su curso judicial con esta impactante declaración como uno de sus momentos más dramáticos. Los detalles sobre la relación entre víctima y victimario, así como las circunstancias exactas del disparo, continúan siendo analizados por el tribunal.