Declaración explosiva: Macri revela una intimación de Alberto Fernández en el juicio por los fondos de Madres
Un llamado telefónico que hoy es testimonio clave. Macri revela la presión que recibió desde la Casa Rosada para pagar a Madres, mientras su ministro se negaba. ¿Qué más dijo en Comodoro Py sobre el “traumático” vínculo con la Fundación?
El expresidente Mauricio Macri declaró como testigo en la causa “Sueños Compartidos” y soltó una bomba: acusó a Alberto Fernández de presionarlo para que pagara certificados a la Fundación Madres de Plaza de Mayo cuando él era jefe de Gobierno porteño. Su testimonio ante el TOF 5 agregó un nuevo capítulo de tensión política al ya complejo juicio por el presunto desvío de más de $200 millones para viviendas sociales.
Macri relató que, apenas asumió su gestión en la Ciudad de Buenos Aires en 2007, recibió un llamado del entonces jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. “Recuerdo haber recibido un llamado de Alberto Fernández… intimando a que le paguemos más certificados a Sueños Compartidos”, declaró el exmandatario. Según su versión, el pedido era por viviendas vinculadas al comedor de Margarita Barrientos, “Los Piletones”.
¿Por qué se negó el pago?
El expresidente explicó que la orden de Fernández generó un conflicto interno en su gobierno. “Esteban Bullrich, que en ese momento era ministro de Acción Social de CABA, me dijo: ‘No podemos seguir pagando'”, contó Macri. La razón era contundente: según su relato, la Fundación Madres de Plaza de Mayo “había cobrado bastante más del doble de lo ejecutado”.
Macri detalló que la discusión por los pagos continuó incluso con su sucesora en el ministerio, María Eugenia Vidal. En su declaración ante los jueces Adriana Paliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg, calificó el trato con la Fundación como “bastante traumático”, debido a los constantes problemas para lograr el cumplimiento de las obras.
El exjefe de Gobierno fue más allá en sus críticas. Aseguró que desde la Fundación de Madres se hacían planteos “en el plano de la política, en lugar de discutir técnicamente”. Como ejemplo de esta tensión, recordó un episodio ocurrido en 2008, cuando Hebe de Bonafini y otras mujeres encabezaron una toma en la Catedral Metropolitana. “Fueron a la Catedral y armaron un desquicio detrás del altar, llamaron del Obispado diciendo que era un desastre”, relató.
El fondo del juicio que sacude a la política
La causa “Sueños Compartidos” se centra en una investigación por fraude a la administración pública en la construcción de viviendas. El juicio actual, que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal 5, tiene como eje el presunto desvío de fondos públicos que superaban los $200 millones.
Los principales imputados en esta trama son figuras de peso. Por un lado, los exapoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio y Pablo Schoklender, acusados de ser “partícipes necesarios”. Por el otro, altos funcionarios del gobierno kirchnerista: el exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el exsecretario de Obras Públicas, José López, señalados como coautores del delito junto al exsubsecretario Abel Fatala.
La lista de acusados se completa con un grupo de empresarios y financistas: Daniel y Karina Nasif, Carlos Castellano y Daniel Freidin, a quienes se les atribuye el rol de “partícipes secundarios” en la maniobra. El testimonio de Macri, si bien es el de un testigo y no un imputado, inyecta una dosis alta de conflicto político a un proceso judicial que ya de por sí revisa una de las asociaciones más emblemáticas y controvertidas de la era kirchnerista.