Declaración judicial sacude el caso del vuelo privado: el piloto contradice la versión oficial de Adorni
El piloto del avión declaró ante la Justicia y su versión es muy diferente a la oficial. ¿Qué documentos clave presentó que complican la explicación del viaje? Los detalles de una investigación que avanza con allanamientos y contradicciones.
Una nueva declaración judicial complica seriamente la explicación del Jefe de Gabinete sobre quién pagó su viaje en avión privado desde Punta del Este. El piloto Agustín Issin Hansen declaró ante la Justicia que la reserva y el pago fueron realizados por el periodista Marcelo Grandio, amigo del funcionario, contradiciendo directamente el relato público de Adorni.
Durante casi cuatro horas en los tribunales de Comodoro Py, Issin no solo ratificó versiones previas, sino que aportó documentación clave que ahora forma parte de la causa. Este testimonio pone en el centro de la escena una factura por 3.000 dólares emitida a nombre de Grandio, con fecha del 9 de marzo.
Según el piloto, la demora en la facturación se debió a que se encontraba de vacaciones y solo pudo emitirla a su regreso. Esta fecha coincide precisamente con el día en que la polémica por el viaje comenzó a trascender en los medios.
¿Qué más reveló la documentación?
La investigación judicial descubrió otro elemento crucial: una factura de la empresa Alpha Centauri por un paquete de 10 viajes, adquirido por Issin por 42.250 dólares. El testimonio indica que uno de esos vuelos fue el utilizado por Adorni y su familia, y que posteriormente fue vendido a Grandio, quien habría asumido el costo final.
Este punto es fundamental, ya que deja al descubierto una contradicción central en el caso. Ni el vuelo de ida a Punta del Este, valuado en 4.830 dólares, ni el de regreso al aeropuerto de San Fernando, figuran facturados a nombre del vocero presidencial.
A pesar de esta evidencia documental, Manuel Adorni ha insistido en múltiples oportunidades que el viaje fue pagado con recursos personales. Incluso llegó a argumentar que no tenía obligación de justificar lo que calificó como una “transacción privada”, postura que incrementó las dudas en torno al episodio.
Versiones cambiantes y allanamientos
La situación se complejiza aún más por las declaraciones fluctuantes de Marcelo Grandio. En distintos momentos, el periodista afirmó que el viaje lo había pagado Adorni, luego que cada uno abonó su parte, y en otra instancia sugirió que el financiamiento podría tener origen estatal.
Esta falta de una versión única y coherente, combinada con el nuevo testimonio del piloto, profundiza las sospechas sobre la verdadera organización del traslado. La difusión de un video que muestra a Adorni con su familia y a Grandio abordando el avión privado agregó un componente visual que aceleró la intervención de la Justicia.
En paralelo a las declaraciones, la causa avanzó con medidas concretas. Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizaron un allanamiento en las oficinas de Alpha Centauri, ubicadas en el aeropuerto de San Fernando. La empresa confirmó a la Justicia los costos y detalló que el vuelo de ida fue facturado a Imhouse, la productora vinculada a Grandio.
Con estos nuevos elementos, la investigación ingresa en una etapa de mayor delicadeza política. La declaración del piloto no solo aporta detalles técnicos sobre la operatoria, sino que expone inconsistencias difíciles de explicar entre la versión oficial y los papeles que obran en el expediente.
Mientras el Gobierno intenta cerrar filas en defensa de su Jefe de Gabinete, el caso ya generó ruido interno y se instaló con fuerza en la agenda pública. La pregunta que queda flotando, y por ahora sin una respuesta documentada, es simple pero determinante: si Adorni pagó el viaje, ¿por qué no existe ninguna factura a su nombre que lo respalde?