Declaró el amigo de Adorni y reveló una deuda millonaria que no está en ningún papel
Un acuerdo de palabra por decenas de miles de dólares y detalles que no figuran en ningún contrato. Lo que declaró el amigo de Adorni ante el fiscal podría cambiar el curso de la investigación.
Un testigo clave en la causa por el departamento de Caballito declaró ante el fiscal y dejó al descubierto un acuerdo de palabra por una suma que supera los 60 mil dólares. Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas vendedoras y amigo del jefe de Gabinete, detalló los números de la operación y los gastos que, según él, aún no fueron saldados.
Feijoo se presentó este miércoles en Comodoro Py con su teléfono celular y toda la documentación que respalda los gastos vinculados al inmueble ubicado en la calle Miró. Declaró durante una hora ante el fiscal Gerardo Pollicita.
¿Cómo se conocían Adorni y el testigo?
Lo primero que aclaró fue el vínculo. Dijo que conoce a Manuel Adorni porque los hijos de ambos asisten al mismo colegio, estableciendo una relación de amistad previa a la transacción inmobiliaria.
Una de las preguntas más complejas del fiscal estuvo relacionada con el precio final. La corredora Natalia Rucci, que intervino en la venta anterior del departamento, había estimado que el valor de publicación debería haber sido de 345 mil dólares.
¿Qué respondió Feijoo sobre el precio?
El testigo explicó que él acordó un valor de compra de 200 mil dólares con el anterior propietario, el exfutbolista Hugo Morales. Sin embargo, argumentó que el inmueble presentaba “muchos problemas a resolver” y que debió realizar refacciones cuyo costo total ascendió a 65 mil dólares.

Declaró una de las jubiladas que le prestó plata a Adorni para comprar el departamento de Caballito.
Feijoo detalló el desglose final: 30 mil dólares que Adorni entregó en mano, 200 mil dólares que fueron hipotecados y los 65 mil dólares restantes que constituyen una deuda “acordada de palabra”. Aclaró que este último monto no está documentado y que no tiene un plazo de pago establecido.
¿A qué se dedicaban las jubiladas vendedoras?
El hombre aseguró que su madre, Beatriz Viegas, y Claudia Sbabo tenían como actividad comprar departamentos, remodelarlos y venderlos. Por eso, según su testimonio, en pocos meses podían obtener ganancias de estas operaciones.
Beatriz Viegas y Claudia Sbabo no solo fueron las propietarias que vendieron la propiedad a Adorni, sino también las acreedoras de una hipoteca por 200 mil dólares. Este préstamo se pactó sin intereses y con un plazo de devolución de un año, incluyendo una cláusula que prevé la restitución del inmueble en caso de incumplimiento.
¿Qué otras propiedades están siendo investigadas?
La fiscalía también analiza una casa en el country Indio Cua, registrada a nombre de Bettina Angeletti, esposa de Adorni. Allí se realizaron mejoras a cargo del contratista Matías Tabar, de la firma Grupo AA.
Por ese motivo, Tabar fue citado a declarar el viernes 24 de abril a las 9 en Comodoro Py. Deberá precisar el costo de las refacciones en esa vivienda ubicada en la provincia de Buenos Aires.
El fiscal también convocó a Juan Ernesto Cosentino, exdueño de la casa del country, que deberá presentarse en Tribunales el 27 de abril. Estas nuevas citaciones buscan reconstruir la trazabilidad de las operaciones inmobiliarias y el movimiento patrimonial del funcionario.
¿Cómo fue la venta del departamento de Caballito?
Entre los primeros en declarar estuvieron Natalia Rucci y su esposo, Marcelo Trimarchi, por su intervención en la venta del departamento cuando era propiedad de Hugo Morales. Su declaración se extendió durante horas.
Rucci, en su carácter de corredora, le dijo al fiscal que el precio de publicación del inmueble debería haber sido de 345 mil dólares. Además, se supo que inicialmente se había ofertado a 375 mil dólares, luego bajó a 275 mil y finalmente se vendió a 230 mil dólares.