Defendió a su hermano en una fiesta de 15 y perdió el brazo: la condena que recibió el agresor
Era el cumpleaños de 15 de su hija y terminó con un brazo amputado. El agresor fue condenado, pero la pena que recibió no es la que muchos esperaban.
Lo que iba a ser una noche de festejo en General Pico terminó en una tragedia que marcó a una familia para siempre. Un hombre perdió el brazo derecho tras defender a su hermano de un ataque con cuchillo durante un cumpleaños de 15. El agresor, condenado a prisión, ya tiene sentencia.
Ataque en plena celebración
El hecho ocurrió el 5 de enero de 2025, alrededor de la madrugada, en inmediaciones de las calles 450 y 407 bis. Víctor Ponce festejaba el cumpleaños de su hija cuando un joven identificado como Eric Jaimes comenzó a molestar a los invitados. Al pedirle que se retirara, el adolescente lo amenazó y se fue, pero volvió minutos después en una moto junto a su padre.
Sin mediar palabra, Carlos Daniel Jaimes, alias “Caballo Loco”, bajó del vehículo con una cuchilla de gran tamaño y se abalanzó contra Víctor. Al ver la agresión, su hermano Gabriel Sebastián Ponce se interpuso para defenderlo. La violencia del atacante no tuvo freno: le asestó a Gabriel una puñalada profunda bajo la axila derecha, seccionándole la arteria radial.
Un intento de remate y una reacción desesperada
Gabriel cayó de rodillas, desangrándose. Jaimes intentó rematarlo con una estocada directa al pecho, pero Víctor, en una reacción desesperada, interpuso su brazo izquierdo y recibió el corte. Esa maniobra evitó que su hermano muriera en el acto. Tras el ataque, el agresor huyó del lugar amenazando con “llenar de plomo” a toda la familia si lo denunciaban.
El calvario de Gabriel recién empezaba. Fue trasladado de urgencia y permaneció más de un mes internado, primero en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico y luego en el Hospital René Favaloro de Santa Rosa. A pesar de las múltiples cirugías vasculares, la falta de irrigación sanguínea provocó una necrosis irreversible. El 22 de enero, los médicos decidieron amputarle el brazo por encima del codo para evitar que una septicemia terminara con su vida.
La condena que cerró el caso
En la reciente audiencia de debate, la jueza María José Gianinetto convalidó el pedido del fiscal Juan Ignacio Pellegrino y condenó a Jaimes a cinco años de prisión efectiva por homicidio simple en grado de tentativa en concurso real con lesiones leves. La falta de antecedentes del acusado y el acuerdo entre las partes (defensa y querella) fueron claves para sellar la pena.
La sentencia cierra el aspecto penal, pero deja secuelas de por vida en una familia pampeana que vio cómo una noche de celebración se transformaba en una pesadilla irreversible.