Defensa de “El Militar” Sosa denuncia aislamiento prolongado en la cárcel y reclama fotos de la autopsia de Érika Álvarez
El abogado de “El Militar” Sosa revela detalles alarmantes del aislamiento carcelario de su cliente y expone una contradicción clave en la causa por la muerte de Érika Álvarez. ¿Qué buscan realmente con estas condiciones extremas y por qué la defensa no puede acceder a una prueba fundamental?
El abogado de Felipe “El Militar” Sosa, imputado por el crimen de Érika Antonella Álvarez, lanzó duras críticas contra las condiciones de detención de su cliente y cuestionó la falta de acceso a pruebas clave. Marcelo Cosiansi aseguró que Sosa lleva más de seis semanas en aislamiento extremo en la cárcel de Benjamín Paz, una situación que, según él, podría constituir una presión ilegítima para que declare.
¿Qué denuncia la defensa sobre el aislamiento?
El letrado detalló que su defendido permanece aislado desde el 19 de enero, durmiendo, comiendo y pasando la mayor parte del día completamente solo. Incluso sus salidas al patio se limitan a apenas 15 o 20 minutos diarios, siempre bajo custodia del personal penitenciario.
Cosiansi reveló que Sosa pesa alrededor de 50 kilos y sostuvo que el encierro sostenido “puede quebrar a una persona”. Citando las Reglas Mandela de Naciones Unidas, el abogado recordó que el aislamiento prolongado no debería superar los 15 días.
Un “quiebre” para forzar una declaración
El defensor planteó que, cuando una persona permanece semanas prácticamente sola, el encierro deja de ser solo una medida administrativa. “El proceso penal debe basarse en pruebas, control y transparencia, no en quebrar a una persona”, remarcó con firmeza.
Según su visión, este aislamiento podría funcionar como “una presión silenciosa” para que el imputado preste declaración. Cosiansi indicó que ha presentado escritos, informes profesionales e incluso un hábeas corpus, pero la situación de Sosa no se ha modificado.
El reclamo clave: las fotografías de la autopsia
Otro punto central de la defensa es el reclamo por el acceso a las fotografías de la autopsia de Érika Álvarez. Cosiansi consideró que son fundamentales para el ejercicio del derecho de defensa, especialmente ante una discrepancia en la hipótesis de la fiscalía.
Explicó que, en la audiencia de formulación de cargos, el fiscal de fera sostuvo que la muerte habría ocurrido por una maniobra conocida como “mata león”. Sin embargo, actualmente la fiscalía de la Unidad Fiscal de Homicidios N.º 2 plantea que el fallecimiento se produjo a golpes.
Ante esta diferencia, el abogado afirmó que el registro fotográfico completo es indispensable para realizar una meta-pericia independiente sobre el informe médico legal. “Felipe Sosa no mató a Érika. La muerte fue una tragedia que debe investigarse con rigor científico”, declaró.
La salud como condición para declarar
El defensor fue claro al afirmar que Felipe Sosa no prestará declaración hasta que se normalice su situación de salud, cuestión sobre la que, según indicó, la defensa trabaja activamente. Aseguró que tanto profesionales del Siprosa como informes del Servicio Penitenciario recomendaron que el aislamiento finalice, pero la medida continúa.
Cosiansi también expresó su preocupación por la falta de un monitoreo externo independiente en los lugares de detención de Tucumán. Finalizó sosteniendo que su planteo no busca privilegios, sino el cumplimiento de reglas básicas. “Cuando las reglas dejan de aplicarse en un caso, empiezan a debilitarse para todos”, concluyó.