Definición histórica en el Congreso: el Senado pone en juego dos leyes que cambiarán el país
El Senado define hoy el futuro de dos leyes que impactarán en millones de argentinos. ¿Logrará el oficialismo imponer su agenda en medio de fuertes críticas y movilizaciones? Todos los detalles de una jornada que quedará grabada en la historia legislativa.
La Cámara Alta enfrenta este viernes una jornada decisiva que marcará el cierre de las sesiones extraordinarias. El destino de la reforma laboral y la polémica baja de la edad de imputabilidad se definen hoy en un debate de alto voltaje. Con la mira puesta en mantener los acuerdos parlamentarios, el oficialismo busca convertir en ley dos proyectos que han dividido aguas en la sociedad y la política.
¿Qué pasa con la reforma laboral?
El proyecto que modifica las reglas del trabajo llega al Senado luego de su aprobación en Diputados, donde se eliminó un artículo clave. La iniciativa, que ya contó con el apoyo del PRO, la UCR y fuerzas provinciales en la Cámara Alta el pasado 12 de febrero, busca ahora su sanción definitiva. La senadora libertaria Carmen Álvarez Rivero defendió la urgencia: “Hay diez millones de personas en la informalidad esperando; necesitamos esta ley. Es para desarrollar la Argentina, con más empresas, más inversión y, por lo tanto, más trabajo”.
Sin embargo, el peronismo votará en contra de manera unificada, pese a la reciente división interna que llevó a la jujeña Carolina Moisés a formar el bloque Convicción Federal. La senadora Cristina López del bloque Justicialista fue contundente: “Este proyecto no contempla la vida real de quienes viven de su salario. Hubo un tiempo en que trabajar 12 o 14 horas por día era normal. Sin descanso, sin indemnización, sin límites. Y las leyes laborales nacieron para terminar con esa forma moderna de esclavitud. Hoy nos quieren convencer de que retroceder es avanzar”.
Un punto central del debate es la eliminación del artículo 44, referido a las licencias médicas por enfermedades fuera del ámbito laboral. La versión que llega del Senado mantiene que los empleados en esa situación reciban el 100% de sus haberes, un detalle que será crucial en la votación.
La otra gran batalla: el Régimen Penal Juvenil
Mientras tanto, el proyecto que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años también espera su sanción final. La iniciativa, estructurada en once capítulos, se apoya en principios como legalidad, proporcionalidad y la excepcionalidad de la privación de la libertad, que queda como último recurso. El régimen establece una pena máxima de prisión de hasta 15 años para delitos graves como homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestros.
Uno de los aspectos más destacados es el reconocimiento expreso de las víctimas dentro del proceso penal juvenil, garantizando su derecho a ser informadas, escuchadas y a contar con patrocinio jurídico. Para condenas menores a los 10 años, se contemplan penas alternativas como servicios comunitarios, monitoreo electrónico y la prohibición de acercamiento a la víctima.
El proyecto, que fue aprobado en Diputados el 12 de febrero con 149 votos a favor y 100 en contra, contó con la presencia de familiares de víctimas asesinadas por menores durante el debate. Todo indica que también obtendrá el apoyo necesario en el Senado.
Reacciones y movilizaciones
La CGT anunció que este viernes no se movilizará al Congreso, pero sí irá a Tribunales la semana próxima para pedir que la reforma laboral sea declarada inconstitucional. En contraste, el sindicalismo más combativo, encabezado por ATE y secundado por La Cámpora, sí realizará una protesta frente al Parlamento.
Con la intención de La Libertad Avanza de mantener el armado parlamentario demostrado el mes pasado, hoy se escribirá una página clave en la agenda legislativa. La Cámara de Senadores, actuando como revisora, solo podrá aprobar las iniciativas o insistir con la ley original, en un cierre de sesiones que promete ser histórico.