Dejaron Jujuy para estudiar inglés en Irlanda y el baile les cambió los planes
Pensaban quedarse unos meses, pero la danza les abrió puertas que no esperaban en un país donde no conocían a nadie. Ahora volvieron a Jujuy y planifican su próximo paso.
Rocío Miranda y Facundo Rizzo se fueron de Jujuy con una meta clara: estudiar inglés en Irlanda. Lo que no imaginaban era que la danza, esa pasión que ya traían desde casa, les iba a abrir puertas inesperadas en un país donde no conocían a nadie. Vivieron más de dos años en el exterior y ahora están de vuelta en la provincia, al menos por un tiempo.
La pareja venía pensando desde hacía unos dos años en la posibilidad de radicarse en otro país. Nueva Zelanda era la primera opción en la lista; Irlanda aparecía tercera. Todo se dio vuelta cuando Rocío participó de un concurso y se llevó un 50% de descuento para una visa de estudiante. Tenía apenas unos minutos para decidir si aceptaba.
“¿Cómo he decidido mi vida en media hora?”, recordó ella sobre ese momento bisagra. Finalmente viajaron juntos con visa de estudiante para perfeccionar el idioma. Al llegar chocaron con un obstáculo inmediato: el nivel de inglés que creían tener no alcanzaba para moverse con soltura en el día a día.
Empezar de cero, pero con la danza como bandera
Aunque el motivo del viaje era el estudio, el baile no tardó en reaparecer. Una de las primeras oportunidades fue el Red Bull Dance Your Style de Irlanda, donde compitieron juntos en la modalidad dos contra dos. A partir de ahí llegaron más competencias, clases y contactos dentro de una comunidad en la que todavía eran unos desconocidos.
“Totalmente desde cero, porque la gente te ve y lo primero que piensa es ‘¿de dónde es este?, ¿de dónde viene?’”, explicó Facundo sobre aquellos primeros meses.
Vivir del baile no fue algo inmediato. Mientras intentaban hacerse un lugar, tuvieron que rebuscárselas en otros rubros. Uno de los primeros empleos de Facundo fue como kitchen porter en una cocina hindú.
Con el correr de los meses y después de participar en distintas actividades, empezaron a ser reconocidos en el ambiente. Un bailarín brasileño que los vio competir los acercó a un estudio de danza. Primero se sumaron al staff para distintos shows y después surgió la chance de dar clases.
Del escenario a una serie internacional
La experiencia irlandesa también les abrió otras puertas. Facundo hizo un casting para una productora y, aunque en principio no quedó seleccionado, su perfil quedó guardado entre los contactos. Tiempo después le llegó una propuesta para participar como extra en la serie Going Dutch, donde buscaban personas para interpretar soldados internacionales.
Esa oportunidad se sumó a una rutina que ya combinaba varios trabajos, el baile y las nuevas experiencias que aparecían lejos de Jujuy.
El regreso y lo que viene
Después de dos años y dos meses en Irlanda, Rocío y Facundo volvieron a Jujuy en marzo por trámites de documentación y renovación de visas. La idea es regresar al exterior. Mientras esperan avanzar con esos papeles, aprovechan la estadía para reencontrarse con familiares y amigos, seguir entrenando y trabajar sobre lo aprendido.
Además, avanzan en la planificación de una formación para bailarines, con la intención de adaptar el material a las necesidades de quienes quieran capacitarse con ellos.
La enseñanza no es algo nuevo en su recorrido. Facundo es profesor de Educación Física y durante unos ocho años trabajó como docente en Santa Teresita. En ese período consiguió seis primeros puestos y dos segundos lugares en los sábados estudiantiles.
Para ambos, la danza terminó significando mucho más que competencias, clases o escenarios. “El baile nos dio una vida, nos dio lo que seríamos hoy, nuestra personalidad, nuestra persona en sí”, expresó Rocío. Una pasión que arrancó en Jujuy terminó cruzando el océano y convirtiéndose en la herramienta con la que se construyeron un lugar propio lejos de casa.